Las acciones y los bonos locales se someten a la última ronda semanal con un riesgo país que aún ronda los 600 puntos básicos. En ese sentido, en la jornada previa, las cotizaciones volvieron a sufrir vaivenes mientras se empezaba a disipar el efecto Brasil. Por su parte, la city todavía monitorea las tasas de interés de los bonos norteamericanos que repercuten en toda la deuda local y más aún en la emergente.
El economista jefe de Grupo SBS, Juan Manuel Franco, dijo que "el mercado internacional sigue dando que hablar, con una presión sobre tasas que no se disipa". "Los factores exógenos serán un punto a monitorear de cerca por los inversores, que además deberán tener en cuenta la macro local y la relación con el humor social, ya pensando en el ciclo electoral de 2027", concluyó Franco.
El economista Gustavo Ber expresó que a pesar de la pausa en los mercados del norte, los activos domésticos "continúan más alineados con el desempeño de Brasil". En ese sentido, explicó que tras un breve respiro posterior al "rally" electoral, el EWZ brasileño retomó un tono favorable que se traslada al mercado local, mientras algunos operadores aprovechan un potencial "efecto contagio" a partir de las castigadas valuaciones.