Edición Impresa

Guedes presiona por una reforma jubilatoria radical; Bolsonaro duda

Además, busca imponer 40 años de contribución. Pero el presidente y los militares que lo rodean se oponen. El mercado, igualmente, confía en que el proyecto será suficiente para asegurar el equilibrio fiscal y que será aprobado por el Congreso.

La filtración de un proyecto de reforma previsional radical, que entre otras condiciones establece una edad mínima de jubilación de 65 años por igual para hombres y mujeres, desató una fuerte interna dentro del Gobierno de Brasil, que el presidente, Jair Bolsonaro, deberá dirimir cuando sea dado de alta del hospital en los próximos días.

Las diferencias, reconocidas por el vicepresidente, general Hamilton Mourão, y por el jefe de la Casa Civil, Onyx Lorenzoni, exponen nuevamente las divisiones entre los diversos sectores de la administración, a los que el ministro de Hacienda, el liberal Paulo Guedes, pretende alinear.

Pese a ello, el mercado cree que la propuesta final será más dura que la que había intentado imponer sin éxito el expresidente Michel Temer y que puede ser aprobada durante el primer semestre, elementos que estima positivos.

En el proyecto divulgado, además de la edad mínima, se establece un tiempo de contribución de 40 años para el acceso al 100% de la jubilación.

Clave

La reforma, destinada a poner en orden uno de los sistemas previsionales más generosos del mundo, en el que no existen edades mínimas ni tiempos mínimos de contribución para acceder al beneficio, es considerada por los economistas como la más importante y la garantía de que el país pondrá bajo control las cuentas públicas. Eso, en el mediano plazo, debería traducirse en una caída del riesgo Brasil y en condiciones crediticias más fluidas.

“No hay equilibrio cuando la deuda pública crece indefinidamente en términos del PBI. Si no se aprueba la reforma, una inflación baja resultaría insustentable”, dijo el presidente ejecutivo del banco Itaú Unibanco, Candido Bracher, citado por el portal de Valor Económico. Aunque el Gobierno sigue debatiendo el texto final que será elevado al Congreso, que deberá votarlo por una mayoría de tres quintos en cada cámara por tratarse de una reforma constitucional, “la dimensión parece muy buena”, añadió.

Guedes prometió hacer aprobar un proyecto que permita un ahorro fiscal de entre 190.000 millones y 355.000 millones de dólares en diez años.

O Estado de S. Paulo reveló un texto preliminar de reforma, de contenido duro y al parecer patrocinado por Guedes que Mourão salió a relativizar.

Con relación a la propuesta de una edad mínima de 65 años, el vicepresidente señaló que “eso es decisión del presidente. Guedes, en su visión, dice que todos (hombres y mujeres) son iguales. ¿No es eso lo que se busca hoy, la igualdad?”, ironizó el general conocido por sus posiciones ultraconservadoras.

“El presidente no está de acuerdo” con eso, añadió, “y yo tampoco”.

Según trascendió, la iniciativa cuenta con el rechazo de la ministra de Agricultura, Tereza Cristina, quien considera demasiado elevados los 60 años con los que podrían jubilarse los trabajadores rurales.

Con todo, Mourão estimó que esa discusión “no va a provocar ningún problema. Él (Bolsonaro) es el presidente, es él quien fue elegido. Los demás somos sólo actores coadyuvantes”, cerró.

Escenarios

De acuerdo con lo afirmado por la Casa Civil, lo que divulgó “Estadão” es apenas uno de tres posibles textos entre los que se decidirá Bolsonaro.

Según una versión de O Globo, una posibilidad es que la edad mínima de 65 años rija sólo para los nuevos trabajadores.

Bolsonaro está internado desde el 27 de enero en el hospital Albert Einstein de San Pablo, donde se le retiró la colostomía que le practicaron tras el atentado con un puñal que sufrió en septiembre en la campaña electoral. Sin embargo, se informó el lunes que comenzó a acumular líquido en el intestino y que tuvo unas líneas de fiebre, por lo que el alta podría demorar algunos días.

“Tenemos que esperar el alta, que puede ser al final de esta semana o la semana que viene. Creo que en la segunda quincena de febrero (el proyecto) debe ser enviado al Congreso”, dijo Mourão.

En tanto, la firma especializada en riesgo político Eurasia estimó que el proyecto final será más blando que el anticipado por la prensa, pero, según palabras de su director ejecutivo, Christopher Garman, las posibilidades de aprobación este año son del 70%.

“Será una batalla de comunicación política y de opinión pública”, afirmó, citado por Valor.

Ámbito Financiero

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario

Lo que se lee ahora