22 de marzo 2026 - 17:40

A 50 años del golpe de Estado: nuevas narrativas para una memoria activa

Cuatro libros publicados este año por editoriales argentinas para contextualizar la última dictadura, definir los consensos colectivos actuales y plantear los desafíos de la democracia que vendrá.

En marzo de este año, se lanzaron una decena de libros argentinos que repasan los hechos ocurridos en la última dictadura militar.

En marzo de este año, se lanzaron una decena de libros argentinos que repasan los hechos ocurridos en la última dictadura militar.

Aún cuando pasa el tiempo, la sensación se renueva cada marzo al ver las novedades de las editoriales argentinas: quedan muchas páginas por escribirse sobre la dictadura. En conjunto con un prolífico desarrollo cinematográfico, los libros perseveran en rastrear las consecuencias presentes del Golpe de Estado que cumple medio siglo, cuyos desaparecidos tienen hijos y nietos, mientras que muchas de sus estrategias de legitimación del autoritarismo siguen vigentes.

Además de los seleccionados, se publicaron otros títulos que trabajan la temática del Golpe de Estado y sus consecuencias: “¿Qué están haciendo las derechas con los ‘70?”, de Valentina Salvi y Luciana Messina (Siglo XXI Editores); “Pax Menemista”, de Ceferino Reato (Sudamericana); “Argentina desaparecida”, de Gustavo Campana (Colihue); “50 Historias de juicios por la dictadura en Argentina” (La Retaguardia); y “Carta al coronel”, de Alexandra García Tabernero (Debate).

Hubo una vez un patio de Ana Julia y Martín Bonetto - Planeta

Hubo Una Vez Un Patio Ana Julia Martín Bonetto Planeta
Una foto de la infancia de Ana Julia y Martín Bonetto, hijos de desaparecidos.

Una foto de la infancia de Ana Julia y Martín Bonetto, hijos de desaparecidos.

Siempre los libros cuentan más de lo que dicen. En ellos están presentes los años de trabajo, el intercambio durarero entre los autores y editores, una obsesión por un objetivo y una búsqueda de construir una narración acorde. “Hubo una vez un patio”, la novedad de Planeta de este mes, conjuga todos esos elementos en un libro-objeto de un valor incuantificable, por la transparencia de lo sensible y la convivencia del archivo íntimo con el judicial.

Ana Julia y Martín Bonetto contaban su edad en meses cuando sus padres -Anna María Mobili y José Roberto Bonetto- fueron secuestrados en Olavarría el 1° de febrero de 1977. La familia de Anna se encargó de Martín, que fue criado en La Plata; mientras que Ana Julia permaneció en Olavarría con la madre de Roberto. A partir de ese vínculo a la distancia, construido a partir de visitas ocasionales y cartas desprolijas escritas con la caligrafía de la educación primaria, se lanza una historia de búsqueda por la propia identidad y por la justicia de sus padres.

Existen detalles de la formación y el activismo político de Anna María y Roberto. También se recuperan los testimonios de los sobrevivientes que compartieron con ellos el cautiverio en centros clandestinos. Sin embargo, y con sus presencias latiendo en cada página, “Hubo una vez un patio” está hecho de los recuerdos de familiares y amigos que tuvieron que sobrellevar la ausencia con dolor, incertidumbre y culpa, hasta que la recuperación democrática les abrió nuevas vías de expresión. Después de los juicios, el tiempo les permitió a los hijos trasladar la memoria a un libro, en donde las fotos de sus padres, de rostros muy jóvenes para dejar de existir, los mostrarán sonriendo por siempre. Hoy ese libro se convierte nuevamente en un hogar. Uno que quedará impreso, que no puede desarmarse.

Dijimos Nunca Más - Marea Editorial

Dijimos Nunca Más Marea
Casi 70 autores formaron parte del proyecto de

Casi 70 autores formaron parte del proyecto de "Dijimos Nunca Más".

No hay en la Argentina un catálogo más exhaustivo dedicado a la temática de Memoria, Verdad y Justicia que el del sello Marea. El aniversario de medio siglo del último Golpe representaba, entonces, un desafío para la editorial, que decidió apostar por un libro que es más bien un diálogo, un encuentro y un manifiesto. En “Dijimos Nunca Más” confluyen 67 autores, entre novelistas, periodistas, ensayistas y militantes, que repasan los últimos 50 años para pensar todos los que vendrán.

La diversidad de artículos permiten completar un rompecabezas de miradas sobre lo ocurrido entre 1976 y 1983, con las torturas y los exilios, los silencios y las resistencias. El recuerdo se propaga pero, casi sin excepciones, recae en un presente de opacidad institucional y de abandono de la perspectiva de derechos humanos, contra el que se presentan estrategias de confrontación con una misma certeza: quedan muchas páginas que escribir para construir memoria. En las de este libro, confluyen letras de canciones, ilustraciones y relatos ficción con el análisis político y una noción performativa para aportar a esta causa: los ingresos de venta serán donados a Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.

Desde su título, se remite a un encuentro colectivo en el pasado (“Dijimos”) en torno a un consenso nacional mayoritario (“Nunca Más”). Es ahí donde se subraya la convocatoria que abre el libro, “que permita asumir el desparpajo de poner todo en cuestión” pero con la agenda del 2026. Porque si el terrorismo de Estado buscó “quebrar las formas de transmisión de una experiencia de lucha”, los libros -y especialmente este- se imprimen para recuperar la vigencia de nuestra historia reciente y que esa memoria represente una posibilidad creativa para “sublevarse e inventar nuevas formas de existencia, porque resistir no es suficiente”. Hacia allí vamos.

Olimpo de Blas Matamoro - Blatt&Ríos

Olimpo Blas Matamoro Blatt Rios
Blatt&Ríos sigue recuperando la obra de Blas Matamoro, autor argentino exiliado en 1976.

Blatt&Ríos sigue recuperando la obra de Blas Matamoro, autor argentino exiliado en 1976.

Una ícono editorial argentino vuelve a tener circulación masiva: el sello Blatt&Ríos reeditará el primer libro prohibido e incinerado por orden de la dictadura militar. Se trata de “Olimpo”, del autor porteño Blas Matamoro, que permanece exiliado en España desde 1976. Desde allí prologó el libro, en donde no se explica cómo su texto pudo haber “conmovido a la más repugnante dictadura de nuestra historia”, que se incomodó por su marca autoral, reconocida por una narrativa excéntrica y una agudeza para interpretar tanto la coyuntura banal como la más erudita.

Esta reedición de “Olimpo” anexa el decreto que determinó su prohibición y explicita la motivación y el método de la Junta Militar para delimitar qué estaba permitido y qué no: tras un “análisis del libro”, se considera que contribuye a “mantener y agravar las causas que determinaron en su momento la implantación del estado de sitio”. “Secuéstranse los ejemplares correspondientes”, remata. La misma censura contiene la legitimación de su preservación en el poder. A pesar de los miles de ejemplares con destino de hoguera, el autor marca el guiño de justicia: unos cientos ya habían sido distribuidos en kioscos y librerías para venderse a mayor precio como rarezas a coleccionistas.

A 50 años de su escritura, el texto conserva vigencia porque Matamoro despliega un ensayo con tono burlón sobre las personalidades de la historia nacional que integran el Olimpo argentino. Allí están Rosas, Yrigoyen y Perón, por ejemplo, personajes cuya característica coincidente es cuidar su intimidad e interpelar a las masas cuando, en simultáneo, parece “como si hablase al oído de cada uno a través de los altoparlantes”.

Posicionado como un intelectual amante del chisme, el autor se ríe de las costumbres de los apellidos notables y explora sobre arte, historia, deporte y cultura para sustentar una idea poderosa: construir un mito permite conectar lo humano con lo revolucionario por sobre otros órdenes, que se consideran racionales pero tienen objetivos que priorizan lo material por sobre lo espiritual. Es en esa noción, y en la obstinación del autor que lo lleva a republicar el libro que determinó su exilio, donde radicaba la peligrosidad de este texto.

Corrupción y dictadura de Martín Astarita - Fondo de Cultura Económica

Dictadura y Corrupción Martín Astarita FCE
El investigador Martín Astarita se especializa en el estudio de la corrupción.

El investigador Martín Astarita se especializa en el estudio de la corrupción.

Aunque es más reconocida la confrontación con “la subversión” como determinante, el Golpe de Estado se respaldó en otro argumento antes de hacer extensiva la estrategia del terror: el combate contra la “corrupción generalizada”. Incluida en su proclama inicial del 24 de marzo de 1976, la Junta Militar se comprometió a restituir “moralidad, idoneidad y eficiencia” en su administración. Incluso ese sentido recaía sobre el propio Jorge Rafael Videla, al que no se presentaba como un estadista, un estratega ni como un gran líder, sino como un moralista. “Odia la corrupción”, publicó el New York Times al perfilarlo.

Es esa estrategia la que estudió el académico Martín Astarita, en “Corrupción y dictadura”, la novedad de la editorial del Fondo de Cultura Económica. El libro explora las distintas concepciones globales e históricas que se vinculan con “lo corrupto” y desarrolla una de las variantes más consolidadas, reiterada por la Junta Militar: atribuir que la destrucción del Estado determina el fin de la inmoralidad. Los paralelismos no son mencionados pero son tan claros que ni siquiera llegan a estar implícitos, aunque sí no son tan conocidos las herramientas de las que se valió la dictadura, con despliegue de normativas legales (sobre las que sí respondía activamente el Poder Judicial), la divulgación de políticos opositores presuntamente corruptos y hasta la creación de un organismo especializado, la Comisión Nacional de Recuperación Patrimonial (CONAREPA).

El desarrollo cronológico permite ver cómo en la década de 1980 la corrupción pasada dejó de ser prioridad de la agenda pública y la ciudadanía, desmovilizada pero cada vez con mayor malestar hacia la administración militar, comenzó a observar los desfalcos de la propia Junta Militar, en un contexto de crecimiento de la deuda externa para la especulación financiera y fuga de capitales. Un préstamo del Banco Nación, la adquisición estatal de una compañía eléctrica o la publicación de los gastos para la realización del Mundial de 1978: el nivel de detalle de Astarita para conocer las causas y la repercusión pública provoca una experiencia inmersiva hacia otros de los delitos menos divulgados de la dictadura.

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