15 de agosto 2013 - 23:44

Acusado de matar a la familia de su expareja dijo que estaba "poseído"

Juan Cardozo
Juan Cardozo
El hombre que mató a la hija, la hermana y la abuela de su pareja en la localidad bonaerense de Benavídez aseguró ante la Justicia que estaba "como poseído" cuando consumó el sangriento ataque.

Juan Carlos Cardozo, autor de la masacre, declaró ante los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal 7 de San Isidro, y dijo en la declaración indagatoria que "una voz gruesa" le hablaba en ese momento.

El episodio ocurrió el 27 de agosto de 2012 en la casa de Uruguay 633, en Benavídez, partido de Tigre, donde residía su pareja Romina Martínez, junto a su hija, abuela y hermana, además de los padres.

El hombre, al parecer porque la mujer quería cortar la relación sentimental que tenían, irrumpió en la casa y con un cuchillo mató a las tres mujeres, molesto al no encontrar allí a su pareja.

"Yo no pude haber hecho eso jamás, estaba como poseído", dijo Cardozo a la Justicia, en la primera jornada del juicio oral y público que se sigue en su contra. Llorando, el imputado le dijo a los jueces que él no era "consciente" de lo que sucedía ese día en la casa, y agregó: "Salía de mí una voz gruesa que me decía ´tengo que matar´. En ese momento fue todo segundos para mí".

"Estoy arrepentido, les pido perdón. Yo jamás haría eso", afirmó Cardozo, quien volvió a estar en pareja con Romina e incluso esperan un hijo, algo que causa conmoción entre sus familiares.

Al relatar lo sucedido ese día, Cardozo indicó: "Cuando agarro el cuchillo y lo meto en la mochila no sé para qué estaba haciendo eso. Después, en vez de bajarme donde debía para ir a trabajar, me bajo en la casa de ella".

Las víctimas fueron Nilda Ludovica Ham, de 76 años, quien recibió cerca de 20 puñaladas, y Marisol (6), hija de su pareja, a la que ahorcó mientras dormía.

Cuando Cardozo llevó los cuerpos de las víctimas al baño apareció María Florencia Martínez (15), hermana de su pareja, quien había ido a darle los remedios a la abuela. "Ella me ve, me abalanzo y empezamos a forcejear. Agarré un cuchillo de la mesa. Es como que se quebraban los cuchillos, hincaba y se quebraban", admitió Cardozo, quien mató a la joven de otra veintena de puñaladas.

Cardozo reconoció que aún seguía practicando el rito umbanda, al igual que tiempo atrás lo hacía su pareja. En tanto, Paola responsabilizó a su hermana Romina por la masacre y agregó "ella no está bien, todos estamos juntos, menos ella".

"Si es culpable, que pague. No puedo asentarla por algo que hizo", señalizó la mujer frente a los tribunales, tras terminar la primera jornada del juicio oral. Un hermano de Romina comentó que la personalidad de su hermana dio un vuelco al morir su madre de cáncer, hace 12 años, y se agudizó cuando ella empezó la relación con Cardozo.

"Cuando murió mi mamá, mi padre pudo seguir, pero ella hizo un cambio radical", explicó el hombre, antes de la salida del imputado, quien fue insultado por los familiares de la víctima cuando lo subieron a un camión del Servicio Penitenciario.

El juicio continuará este viernes a las 10 con los alegatos y el veredicto se conocerá la semana próxima.

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