Como no podía ser de otra forma, el carnaval es uno de los riachos que a través de más de doscientos años fueron alimentando el caudal de la historia porteña y sufrió -con ella- los saltos, desvíos y desbordes que marcaron cada época.
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Popular en los tiempos de colonia, tomó auge durante el siglo XVIII y rápidamente alteró la atención de las autoridades: hacia 1770, la Ciudad estableció que los bailes festivos debían realizarse en locales cerrados y autorizó las máscaras, pero prohibió arrojar "agua, huevos, harina ni otra cosa alguna bajo pena de multa o de trabajar en el empedrado". Fue uno de los primeros y variados intentos por reglamentar un festejo en esencia caótico.
Víctima permanente de los "estados de sitio", en 1932 el gobierno de Uriburu prohibió las máscaras y antifaces y arrojar agua u otros líquidos. Las comparsas debían inscribirse en las comisarías y se creó una comisión que aprobaba o rechazaba las letras de las canciones. También se desaconsejaba el uso de vestiduras sacerdotales, militares, disfraces de esqueleto, muerte y fantasma. Los hombres que se vestían de mujer y viceversa podían sufrir de cinco a diez días de arresto. El carnaval fue limitado durante la Segunda Guerra, suspendido el año de la muerte de Eva Perón y anulado como feriado por la última dictadura militar.
En sus inicios influenciado por los candombes negros que partir de la segunda década del siglo XIX se celebraban en casas de San Telmo y Montserrat, a partir de la expansión de la ciudad hacia sus arrabales, en los años '20, el festejo mutó: si los grupos de carnaval estaban conformados por afinidades étnicas y nacionales, desde entonces pasaron a representar la idiosincracia de los distintos barrios.
Allí, entre los amigos que se reunían para salir a cantar canciones por las calles con una improvisada orquesta casera, nace la murga, que luego adoptará como instrumento de percusión el bombo con platillo que habían traído los inmigrantes españoles. El "estilo de la murga porteña tradicional - con su propia estética, distinta a la tradición andina o a los carnavales de Corrientes o el Litoral, que se inspiran en el estilo brasileño- se identifica por los instrumentos de percusión, el silbato y un vestuario en telas brillantes con levita, pantalón o pollera, galera o sombrero y guantes.
En los viejos años se hicieron frecuentes los juegos con agua que derivaban en verdaderas batallas desde las azoteas y en las calles. Un extranjero citado en el impecable trabajo "Carnaval porteño: entre la fiesta y el espectáculo" de Claudio Yomaiel, Mónica Lacarrieu y Leticia Maronese relata que "La gente se divierte arrojando cubos y baldes de agua desde los balcones y ventanas a los transeúntes, y persiguiéndose unos a otros de casa en casa. Se emplean huevos vaciados y llenos de agua que se venden en las calles (...) Las fiestas duran tres días y mucha gente abandona la ciudad en este tiempo, pues es casi imposible caminar por las calles sin recibir un baño".
Apuntes de una "fiesta callejera" que luego sería "civilizada y reglamentada" y en la que el ciudadano pasará -paulatinamente- de protagonista a espectador. En 1869 la Ciudad cuenta con su primer corso institucionalizado y en 1894, con la apertura de la Avenida de Mayo, el célebre festejo sobre esa arteria se convertirá en el "oficial". Con el tiempo, el uso del agua se hará menos frecuente, desplazada por la aparición de la más "sofisticada" espuma en aerosol.
El moribundo goza de buena salud
El siglo XX vaticinó la "muerte del carnaval" año tras año, pero un breve repaso por la historia contemporánea permite descubrir que la celebración pasa por una auténtica "edad de oro".
Desde el resurgir en los años '40, donde se triplicó la cantidad de corsos de la década anterior. Atravesando las grandes fiestas de los '50 en teatros como el Opera, San Martín, Cervantes y corsos en Av. de Mayo, Flores, Belgrano,Villa Devoto, Villa Urquiza, Liniers y Parque de los Patricios. Los ´60 signados por los bailes en los clubes sociales, algunos - como en San Lorenzo, Vélez y Comunicaciones- con la presencia de reconocidas estrellas de la música. La ausencia en los ´70 y el nuevo reverdecer con la llegada de la democracia, los últimos 20 años fueron de una relevancia mayúscula.
Alcanza con mencionar que en 1989 se crea la Federación de Murgas y Comparsas porteña y proliferan los "talleres de murga" que serán el germen de la primera "Marcha para recuperar el feriado de carnaval", convocada por la agrupación M.U.R.G.A.S. ocho años después. En 1997 la Ciudad declara "patrimonio cultural la actividad que desarrollan las agrupaciones de carnaval" y en 2004 sanciona la ley que declara no laborables los días lunes y martes. El año pasado, los murgueros llegaron al éxtasis con el decreto del gobierno nacional que declaró el asueto en todo país para este 7 y 8 de marzo.
Más de un centenar de murgas y corsos animaron los festejos porteños en 2011. Casi una burla del destino, una mueca irónica a aquel visitante inglés reseñado por los cronistas de época que hace más de un siglo sentenció la futura desaparición del carnaval: "Se dice que es una vieja práctica del país, y, como otros absurdos, morirá de muerte natural". A él también está dedicada esta reseña.
PARA SABER
El carnaval se despide de los barrios porteños. Los lugares de cita:
ALMAGRO Av. Corrientes entre Av. Medrano y Bulnes BAJO NUÑEZ Arias entre Arcos y Vuelta de Obligado BALVANERA Av. Belgrano entre Saavedra y Pasco BARRACAS Av. Montes de Oca entre Rocha y Olavarría BOEDO Av. Boedo entre Av. Independencia y Av. San Juan CABALLITO Av. Avellaneda entre Nicasio Oroño y Fgta. Sarmiento COLEGIALES Benjamín Matienzo entre Conesa y Zapiola FLORES Av. Gaona entre Donato Álvarez y Boyacá LINIERS Av. Lisandro de la Torre entre Tuyutí e Ibarrola LUGANO Av. Eva Perón entre Homero y Basualdo MONTE CASTRO Av. Beiró entre Calderón de la Barca y Virgilio PALERMO Darwin entre Gorriti y Cabrera PARQUE AVELLANEDA Av. Directorio entre Av. Olivera y Av. Lacarra PATERNAL 1 Av. Nazca entre Lascano y Baigorria PATERNAL 2 Av. San Martín entre Av. Juan B. Justo POMPEYA Av. Perito Moreno entre Ochoa y Taborda SAAVEDRA 1 Av. Balbín entre Plaza y Jaramillo SAAVEDRA 2 Av. Balbín entre Pico y Arias SAN TELMO Av. San Juan entre Defensa y Perú VILLA PUEYRREDÓN Av. Mosconi entre Terrada y Bolivia VILLA URQUIZA Av. Triunvirato entre Av. Monroe y Av. Olazábal
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