Tres asaltos a mano armada se registraron en las últimas horas en edificios del barrio porteño de Recoleta, y resultaron víctimas los habitantes de cinco departamentos. Uno de los asaltos lo realizó un grupo comando, comunicado por walkie talkie y con una forma llamativa de operar. Cabe señalar que en todos los casos los maleantes esgrimieron cuchillos y armas de fuego para amedrentar a sus víctimas.
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Uno los hechos se registró en un edificio de la calle Austria al 2100 (entre French y Peña), donde al menos seis delincuentes sorprendieron al portero y lo llevaron por diversos pisos para lograr que los propietarios de las viviendas les abrieran la puerta. Primero, los asaltantes armados amenazaron al encargado del edificio y lo obligaron a que tocara el timbre de un departamento y se pusiera frente a la mirilla para que lo vieran, con lo que lograron que los ocupantes de la vivienda le abrieran la puerta.
Los delincuentes irrumpieron en el departamento y amenazaron a sus habitantes, una pareja joven y su hijo de tres años, a quienes amordazaron y maniataron para luego desvalijar la vivienda. Después -utilizando el mismo ardid-, los ladrones se dirigieron con el botín al tercer y cuarto piso, donde asaltaron a los propietarios de otros dos departamentos. Una de las víctimas fue una psicóloga que acababa de atender a su último paciente y se encontraba sola.
Otro de los hechos ocurrió en un edificio situado en la calle Junín al 1600 (esquina Las Heras), cuando un anciano de 86 años fue interceptado al ingresar en el hall y amenazado por cuatro hombres armados que lo obligaron a llevarlos a su departamento del primer piso. Luego de inmovilizar al anciano, su esposa y una empleada doméstica, ingresaron en la vivienda, tras amenazarlos con un revólver, y se llevaron dinero y objetos de valor.
Dos horas después, en Billinghurst al 1500, dos hermanos de 75 y 73 años fueron sorprendidos por dos ladrones armados con cuchillos en su departamento de la planta baja. Los asaltantes, tras intimidar a los hermanos, se apoderaron solamente del poco dinero que poseían para luego escapar.
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