El automóvil es testigo mudo de la tragedia: la mujer asesinada tenía una beba de 3 meses. En apariencia, fue un intento de robo, pero aún quedan muchos interrogantes.
La encargada de la concesión de la confitería del Campo Municipal de Golf fue asesinada de un balazo en el pecho en los bosques de Palermo, cuando evitó que le robaran más de 25 mil pesos que llevaba en su cartera y pretendía depositar en un banco.
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Se trata de María Pía Guglielmi, de 40 años y madre de una beba de tres meses, quien organizaba eventos en la confitería del Campo de Golf desde hacía cinco años, así como también en otros clubes a los que concurre gente de alto poder adquisitivo, y llevaba el dinero de la recaudación del fin de semana.
En el momento del asalto, Guglielmi -hermana de un teniente coronel del Ejército- estaba con un empleado que la acompañaba hasta un banco de la zona donde todos los lunes depositaba el dinero. Para los investigadores está claro que «no se trató de un asalto al voleo» e intentan establecer si fue una «salidera bancaria» pero al revés, ya que los delincuentes sabían el recorrido que semanalmente realizaba la mujer para llevar el dinero al banco y la aguardaron en la zona de los bosques de Palermo para concretar el robo.
Escape
El hecho ocurrió a las 14.30, cuando Guglielmi y su empleado se retiraron del Campo Municipal de Golf a bordo de un Honda Civic azul. «Tenía el dinero en una cartera que llevaba apoyada en el asiento trasero, en el cual también estaba el cochecito de su bebé de tres meses», dijo un pesquisa de la Policía.
A unos 200 metros de ese lugar, en uno de los caminos internos de los bosques, la mujer aminoró la velocidad porque observó que una camioneta Trafic blanca estaba detenida, como si hubiera sufrido un desperfecto, y dos hombres la empujaban.
Según los investigadores, Guglielmi movió su auto hacia el pasto para adelantarse a la camioneta y, en ese momento, un hombre salió por la puerta del acompañante y le apuntó con un arma. «¡Pará! ¡Pará!», le gritó el delincuente mientras le apuntaba con una pistola, pero la mujer aceleró su auto para intentar escapar.
Allí fue cuando el ladrón disparó un balazo que atravesó el parabrisas, ingresó por el costado izquierdo del pecho de la mujer y salió por la espalda. A pesar de la herida, Guglielmi aceleró su auto y condujo unos 200 metros más, hasta llegar casi hasta Olleros y la avenida Del Libertador, donde se desvaneció.
El automóvil Honda Civic continuó su marcha sin control, atropelló a dos ciclistas que sufrieron heridas leves y chocó contra un paredón donde quedó detenido. Según la Policía, la mujer resistió unos minutos más pero finalmente falleció momentos antes de que la pudieran asistir médicos del SAME.
Sin concretar el robo, los delincuentes volvieron a subir a la camioneta y huyeron del lugar. La Policía intenta establecer si, además de la camioneta Trafic, existió un automóvil Fiat Duna en el que se movilizaban varios hombres que actuaron como apoyo. El hombre que acompañaba a Guglielmi resultó ileso y fue quien pidió ayuda a la Policía y aportó los primeros datos de los delincuentes.
Según las fuentes, el hombre dijo que vio junto a la camioneta Trafic al menos a tres delincuentes, pero no pudo aportar más detalles fisonómicos. Los investigadores dijeron que Guglielmi era la encargada de la concesión de la confitería del Campo Municipal de Golf, en el cual todos los fines de semana se realizaban eventos, shows o cenas para personalidades de alto nivel adquisitivo.
La mujer era viuda, pero desde hacía unos años había iniciado una nueva relación sentimental con un hombre con el cual tenía una beba de tres meses, la cual al momento del hecho no se encontraba dentro del auto, dijeron las fuentes policiales.
La causa quedó en manos de la fiscal de instrucción número seis Elsa Areu Franco y de personal de Homicidios de la Policía Federal.
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