25 de febrero 2009 - 23:13
Asesinan a otro policía en un operativo antidroga
-
Voucher educativo abril 2026: cómo saber si sos beneficiario y paso a paso para anotarse
-
Clima para el fin de semana XXL en Buenos Aires y el interior del país: dónde se esperan lluvias
El Sub Teniente Claudio Santillán que murió en Solano a raíz de un tiroteo.
"Desde adentro de la casa les dispararon a los policías a mansalva cuando apenas se acercaron a la puerta", indicó el vecino, que describió que los efectivos arribaron al lugar a pie "porque dejaron los autos a unas cuadras, porque al barrio no se puede entrar".
Las fuentes policiales indicaron a que, ante esa situación, los efectivos repelieron la agresión, en la que, según Vargas, "a unos de los efectivos les tiraron con una Ithaca".
A raíz del enfrentamiento, el subteniente Santillán, casado y cuatro hijos, murió baleado en el lugar, al igual que uno de los delincuentes.
Por su parte, los dos Fernández y Arévalo resultaron heridos y fueron trasladados de urgencia al Hospital Churruca Visca, de la Capital Federal.
Según los voceros, el efectivo más gravemente herido es Juan Fernández, quien presentaba un balazo en el cuello, en tanto que los otros dos presentaban impactos en el pecho y pierna y permanecían internados fuera de peligro.
En tanto, en el lugar del tiroteo, fueron detenidos dos delincuentes heridos, uno de ellos, hijo del fallecido.
En el barrio se encontraban esta noche grupos de efectivos de la comisaría de san Francisco Solano y de la Jefatura Departamental y Distrital Quilmes, en procura de determinar si hay delincuentes prófugos y esclarecer las circunstancias que motivaron el tiroteo.
"La gente del barrio está conmocionada. Hace más de un año que esta gente (la de la casa) está vendiendo y perjudicando la vida de los chicos", describió Vargas, quien admitió que hay algunos vecinos que tiene miedo de denunciar ya que "a veces, la policía mucho no puede hacer".
El subteniente Santillán es el tercer policía asesinado en los últimos ocho días y el segundo desde que asumió el jueves pasado el cargo de jefe de la Policía Bonaerense el superintendente Juan Carlos Paggi.
El 17 de febrero fue acribillado de cuatro balazos el teniente Aldo Garrido (62), cuando trató de frustrar un asalto a un comercio de la zona céntrica de San Isidro que fue cometido por una pareja, luego detenida.
Sólo tres días después, fue asesinado el sargento Leonardo Melizza (27) cuando tras un llamado al 911 fue con otros policías a un asentamiento de Villa Maipú, en el partido de San Martín, y fue baleado por delincuentes en medio de un tiroteo.



Dejá tu comentario