30 de octubre 2007 - 00:00

Asesinan a un menor

Un adolescente de 13 años fue encontrado asesinado a golpes en la cabeza y atado de pies y manos con una soga en una zanja de Burzaco. Los investigadores apuntan a un hombre con antecedentes penales que fue señalado por varios testigos como la última persona que estuvo junto a la víctima pocas horas antes del hallazgo del cadáver.

El hecho se conoció el domingo, cuando una persona encontró el cadáver tirado en un descampado de Burzaco y alertó a los efectivos por medio de un llamado al 911. Tras recibir la alerta, los efectivos de la comisaría de Burzaco se dirigieron hasta el terreno señalado y hallaron a un adolescente muerto dentro de una zanja. Tenía las muñecas atadas con una soga que continuaba hasta los tobillos.

«En un primer momento, creímos que había sido asesinado de un balazo en la cabeza por la gran cantidad de sangre que había, pero luego se determinó que tenía fuertes golpes», dijo un jefe policial. Los expertos sostienen que los hematomas fueron producidos por un elemento contundente tipo palo que no fue hallado en la escena del crimen, por lo que se cree que el chico fue atacado en otro lugar y arrojado en la zanja.

La víctima no llevaba documentación ni billetera, por lo que no pudo ser identificado en el momento del hallazgo del cuerpo. Sobre la base de averiguaciones posteriores, los pesquisas localizaron a la madre del chico, que lo identificó como Leandro, de 13 años, que vivía en Longchamps, a unas 10 cuadras de donde fue encontrado muerto.

Según relataron los lugareños, Leandro había salido por la mañana de su casa con un carro con el que habitualmente recogía comida de distintos predios para llevar a un criadero de animales de la zona donde trabajaba.

Las fuentes precisaron que la principal línea investigativa apunta a un hombre mayor que fue visto por algunos testigos junto a Leandro.

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