Un oficial de la Policía Bonaerense fue asesinado a tiros cuando se enfrentó con delincuentes que asaltaron a una familia en la localidad de José C. Paz, en la zona noroeste del conurbano.
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En tanto, otro policía fue herido de un disparo en el rostro en la misma madrugada en una estación de servicio del partido de Quilmes, al sudeste del Gran Buenos Aires.
El más grave de los hechos, que derivó en el segundo crimen perpetrado contra un policía en las últimas 24 horas, se produjo en la calle Aviadores Wright al 3300, en la zona de Barrio Frino, y tuvo como víctima al teniente Máximo Canseco, de 50 años, informaron fuentes de la fuerza.
El hecho se produjo cuando una patrulla policial acudió a una vivienda en la que se producía un robo y sus integrantes fueron recibidos a tiros por los delincuentes, que luego escaparon y hasta el momento se mantenían en calidad de prófugos.
En la madrugada de ayer, otro integrante de la Policía Bonaerense, Carlos Morinigo, fue acribillado de siete balazos durante un cruento enfrentamiento ocurrido en la localidad de Llavallol, en circunstancias que no habían sido esclarecidas.
El hecho en el que fue asesinado el teniente Canseco se produjo cuando un grupo de delincuentes había ingresado a una vivienda de Barrio Frino, en la que reside un matrimonio y sus hijos, los cuales fueron encerrados en un baño.
Una hija del matrimonio pudo alertar al teléfono 911, mediante un celular que logró ocultar, por lo que rápidamente acudió al lugar una patrulla con dos oficiales, uno de ellos Canseco.
Cuando el oficial intentó ingresar a la casa, mientras otro policía permanecía guarecido tras la patrulla, fue recibido con al menos cinco disparos y cayó gravemente herido. El policía fue llevado a un hospital de la zona, donde murió poco después de ser asistido, como consecuencia de la gravedad de las lesiones que presentaba.
En tanto, los delincuentes, que eran cinco en total, escaparon por los techos de las casas aledañas.Al parecer, al menos uno de los asaltantes resultó herido, ya que un vecino aseguró que los asaltantes se refugiaron en un galpón situado en los fondos de su casa y dejaron rastros de sangre.
El otro hecho, ocurrido en Quilmes, se produjo en una estación de servicio situada en 12 de Octubre y Mosconi, de ese distrito. Al establecimiento acudió un policía con su patrulla para cargar combustible.
Poco después, el uniformado se dirigió al baño y cayó herido de un disparo en el rostro, de origen desconocido, según la información difundida por el sitio Online-911.com. El policía fue llevado a un hospital de la zona, mientras se abrió una investigación para tratar de establecer el origen del disparo.
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