Un estudiante de 24 años murió ayer baleado por un policía cuando circulaba en moto con un amigo y desoyó una orden de aquél en el barrio porteño de Palermo, lo que provocó que familiares y amigos del joven atacaran la comisaría de la zona.
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Por el caso, un agente de la Policía Federal que presta servicios en la Comisaría 31ª quedó detenido sospechado de ser quien disparó el arma, y mientras fuentes policiales dijeron que se trató de accidente amigos de la víctima denunciaron que fue un asesinato.
Anoche, un grupo de amigos y vecinos del estudiante muerto, identificado como Lisandro Barrau, se concentró frente a la seccional que intervino en el caso, donde arrojaron huevos, piedras y hasta una bomba molotov que destruyó la puerta de ingreso. Precisamente, pasadas las 21, el secretario de Seguridad, Norberto Quantín, y su subsecretario, José María Campagnoli, se encontraban dentro de la Comisaría 31ª reunidos con las autoridades policiales que quedaron a cargo de la pesquisa. El agente policial, cuya identidad no fue revelada, quedó alojado en la alcaidía de los Tribunales porteños a disposición del juez de instrucción, Ricardo Warley, quien se hizo cargo de la causa.
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