Se sabe bien que Bill Gates no tenía humildad en sus comienzos de Microsoft, pero debemos reconocer que siempre tuvo buenas palabras que decir a los genios con los que trabajó en aquellos años. De hecho, el magnate siempre reconoció que la clave de su éxito esta en la experiencia, pero no precisamente en la suya.
Bill Gates: cuál es su secreto del éxito que viene de un mito de la Antigua Grecia
El magnate fundador de Microsfot se apoyó sobre gigantes para crecer. Conocé su clave del éxito.
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Bill Gates fue el fundador de Microsoft.
In the Company of Giants de Rama Dev Jager, un libro publicado en un libro de entrevistas a finales de los 90, Gates reconoció que "si de verdad quieres convertirte en un gran desarrollador de software, necesitas mucha experiencia". Pero además de la propia, tambien apuntaba a la de los profesionales con más antiguedad y remarcó: "Ve donde están los grandes desarrolladores de software".
Cuál es el secreto del éxito de Bill Gates que viene de un mito de la Antigua Grecia
"Pude ver más lejos porque me subí a hombros de gigantes" es un lema que se le atribuye a Isaac Newton, que se escucha de maneras similares desde que la industria tecnológica empezó a crecer. Pero esta frase no la inventó Newton, sino Bernardo de Chartres, filósofo del siglo XII que se apoyaba en la frase latina "nanos gigantum humeris insidentes", traducida como enanos de pie sobre los hombros de gigantes, para hacer referencia a cómo descubrimos la verdad gracias a los conocimientos previos de otros que siguieron un camino similar antes que nosotros.
La curiosa mezcla nace más atrás en el tiempo. Antes que se popularizara la Odisea de Homero que recogía el mito de Orión, la historia del gigante y el "enano" ya era parte de la cultura popular de la Antigua Grecia y terminaría siendo parte del Imperio Romano y nuestra sociedad actual.
En él el gigante Orión, hijo de Poseidón, terminaba cegado como castigo y acudía a Hefesto para que le ayudara. Allí conoció al siervo Cedalión, que colocó sobre sus hombros para guiarlo hasta Helio para que curase su ceguera. Tras curarse, enfadar a la Madre Tierra matando animales, y morir a manos de un escorpión gigante, Zeus convirtió a Orión y al escorpión en constelaciones.
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