10 de junio 2004 - 00:00

Caso ideal

El ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, León Arslanian -cuyo eventual triunfo contra la inseguridad bonaerense se disputarán por apadrinar Néstor Kirchner y Eduardo Duhalde-, explicó ayer, con lujo de detalles, su plan contra la ola de delitos. Lo hizo en el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, que preside Roberto Durrieu, quien lo invitó a un almuerzo frente a 150 profesionales y periodistas. Técnicamente, el plan Arslanian sería inobjetable, muy distinto del mamarracho confuso y sin precisiones que expuso como Plan Nacional de Seguridad el ministro de Justicia, Gustavo Béliz. El bonaerense tiene omisiones. Por caso, quiere policías absolutamente anticorruptos sin mejorarles el ingreso. Por endiosar "el sumario", puede atemorizar mucho a los efectivos a la hora de actuar, cuando cualquier afectado puede mentir acusando a un policía si sabe que así se saca una molestia de encima. La principal objeción es que requerirá tantos fondos públicos para su ejecución que haría prácticamente inalcanzable más de la mitad de sus interesantes propuestas. Arslanian demostró ayer que no dedica su tiempo de funcionario sólo a "purgas masivas" sino al estudio a fondo de este grave problema bonaerense. Pero debería moverse con más realismo dentro del país posible porque es fácil ser ilusionista.

León Arslanian
León Arslanian
El ministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, León Arslanian, expuso ayer por primera vez con detalles su plan para reducir el delito en territorio bonaerense.

Lo hizo en el Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires ante unos 150 profesionales y periodistas invitados. Fue el presidente de la institución, Roberto Durrieu, quien destacó el problema grave de la seguridad en la provincia y recordó que el Colegio de Abogados fue escenario de fuertes debates como el protagonizado por Alfredo Palacios y Federico Pinedo.

Invitó a disertar a Arslanian, quien lo hizo durante 56 minutos y luego respondió preguntas.

El plan en sí es inobjetable en su mayor parte, pero como dijo Jorge Casanova, antecesor en el mismo cargo, «si lográramos ejecutarlo seríamos Suiza».

El problema principal es la inmensa cantidad de fondos que requerirá el plan Arslanian y un hecho sociológico que el ministro ignora: en ningún país un sector, como sería la futura Policía Bonaerense, alcanzaría un nivel próximo a los 10 puntos cuando otros -desde el periodismo a la Justicia-oscilan entre tres y cinco puntos.

Aun como teoría, el plan aparece como el mejor elaborado sobre la Policía más numerosa del país. Es muy superior -aun en su teorización-al que formuló el ministro de Justicia de la Nación, Gustavo Béliz, sobre el mismo tema.

• Puntos destacados

Veamos la parte saliente de lo informado:

• Ubicó, Arslanian, la prioridad para reconquistar la seguridad bonaerense en descentralizar la Policía. Dijo que ya están en marcha las 18 policías departamentales coincidentes con las jurisdicciones judiciales.

• En segundo lugar, la corrupción policial. Adelantó que en la investigación interna en la Policía se impondrá cuatro meses como plazo máximo para resolver los sumarios. Los actuales tienen turno hasta 2006.

• Sostuvo que las estrellas de su plan son dos: el Comstat, un sistema informático que permite evaluar cada 15 días el funcionamiento de las comisarías y determinar si bajó o subió el delito, y en este caso por qué.

Establecer el número único (el famoso 911 de Estados Unidos) para todas las denuncias telefónicas, en lugar de hacerlo en cada comisaría. Se trata de un
call-center que permitirá mayor rapidez en acudir al lugar del eventual delito, porque el propio centro ordena al móvil más cercano o a la comisaría más próxima el desplazamiento. Es lo más caro del programa, por los mapas electrónicos que requiere. En esto agradeció la asistencia del Banco Provincia de Buenos Aires (BAPRO) y del Ejército, a través de sus técnicos. Más adelante se agregaría al número único el requerimiento de bomberos, ambulancias, ayuda al suicida, etcétera.

• La tercera de sus diez prioridades es el intercambio informativo entre las fuerzas de seguridad, inclusive con Capital Federal y otras provincias. Se pretende que hasta para una infracción de tránsito, como en Estados Unidos, el policía tenga una máquina que tome la impresión digital y reciba todos los antecedentes del sujeto.

• Otra prioridad son los «foros», reuniones vecinales controladores de la fuerza del orden. Esto es peligroso, porque generalmente los foros vecinales terminan siendo dominados por los activistas de izquierda, como sucedió en Buenos Aires con las «asambleas barriales» pos «corralito».

• Basta de oficiales y de suboficiales. Habrá algún día nueve grados policiales (ya se votó la ley), pero por ahora funcionarán dos escalafones. El actual donde los policías podrán pasar al noveno, en la medida en que complete el secundario. Acotó, que 80% de los suboficiales hoy no lo terminó. También podrá incorporarse con grado personal civil profesional o especializado, como puede ser en criminalística o en seguridad.

• Se reimpondrá el entrenamiento de la Policía, hoy incumplido. Por caso, para la práctica de tiro sólo se puede ir a La Plata o Berisso. No lo cumple la mayor parte de los efectivos policiales de la extensa Buenos Aires que, dijo, equivale al territorio de España.

• También se reimplantarán los exámenes psicofísicos. Cuestan entre 30 y 40 pesos, lo cual significaría más de 1.500 millones de pesos, algo casi imposible de realizar por el financiamiento. Se había hecho sólo una vez en 1998 y de forma parcial.

• Admitió, Arslanian, algo que había informado este diario. Dispondrá de un fondo para su plan, aunque de escasos 100 millones de pesos de los que responderá sólo el presidente de la Nación que se lo otorgó, aunque todavía no lo cobra. Hasta ahora depende del presupuesto provincial.

• Se reordenó el sistema de «caja chica» uniformando la manera de liquidarlas. Las comisarías podrán renovar el dinero en la medida en que lo rinden para que nunca falte fondos.

• Luego se explayó en las fuerzas operativas nuevas. Por ejemplo, la Policía de Seguridad que se formará con 4 mil hombres, de los cuales sólo tiene 500 que este lunes comienza su curso. Señaló que se presentaron 6.000, pero que es muy estricta la selección y que no bajaran las exigencias, aunque tarde en formarse este cuerpo.

Por ahora operará en las dos zonas con mayor índice de delitos, San Martín y Lomas de Zamora, luego se extenderá al primer cordón del conurbano, desde Vicente López a San Isidro en el norte, Morón y parte de La Matanza en el oeste, y Avellaneda y Lanús en el sur.

Se calcula que hasta 80% de los habitantes de la Capital Federal está vinculado a este primer cordón, por ser lugar donde viven, por el uso de countries, clubes y colegios.

De cómo resulte la experiencia en esta área, se pasará luego al segundo cordón y, en un futuro, al tercero, que incluye zonas como Pilar.

Esta fuerza de seguridad no participa en investigaciones, no hace actividades administrativas, no traslada presos, ni se ocupa de la custodia de detenidos, y no labra actuaciones para los fiscales. Estará permanentemente en las calles y sólo irá a las comisarías a dejar sus armas.

• Otra prioridad es crear entes de control formados por retirados de Gendarmería y Prefectura. No incluyó a ex policías.

• Dijo que la Policía de la provincia de Buenos Aires tiene todavía 16 mil puestos de trabajo sin cubrir.

• Algo muy importante: en seis meses tendrá una solución muy avanzada para los 5.400 presos alojados en comisarías bonaerenses. Sostuvo que esta situación fomenta la corrupción porque el policía no está entrenado para custodiar detenidos. Sí lo está el servicio penitenciario provincial.

• Señaló que está hablando con senadores nacionales para sacar de la jurisdicción de los jueces federales los casos pequeños de drogadicción (como grupos reunidos en plazas) porque estos sólo se dedican a los grandes contrabandos de drogas.

• Otra novedad importante que anunció es que en ciudades bonaerenses de 70 mil habitantes, los intendentes tendrán jurisdicción sobre los policías del lugar, una fuerza de seguridad que en lo posible deberá estar conformada por gente que vive en esa localidad.

Lo acompañaron en la disertación, y explicaron algunos aspectos, el subsecretario de Seguridad bonaerense,
Martín Arias Duval; el de Investigación de la Función Judicial, Esteban Marino, y el de Prevención del Delito, Roberto Vázquez. También estaba presente el secretario de Seguridad de la Nación, Noberto Quantín.

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