Caso Schaerer: piden 43 años para los principales acusados.
El abogado que representa a la familia del estudiante desaparecido Cristian Schaerer pidió que se condene a la pena de 43 años y 3 meses de prisión a los principales acusados en el juicio oral que se realiza en Corrientes por el secuestro del joven.
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El abogado querellante Ernesto González consideró en su alegato que los imputados Raúl "Caniche" Salgán, Gonzalo Acosta y Cristian Carro Córdoba deben ser condenados como coautores de "secuestro extorsivo agravado por el número de personas, asociación ilícita y el agravante por el uso de armas".
El abogado también pidió duras penas para el resto de los imputados: para los hermanos Oscar y Sergio Salgán, María Esther Sudo y el ex policía de la Federal, Miguel Angel Ramírez, pidió 30 años de cárcel, por ser también considerados coautores de secuestro agravado por el número de personas.
Respecto al acusado Gabriel Sudo, la querella solicitó que sea condenado como "partícipe primario" del secuestro a la pena de 12 años de prisión.
Finalmente, el abogado González consideró que el imputado Claudio Cornelli Belén "colaboró y aportó" valiosos datos durante la instrucción de la causa -en el juicio se negó a declarar-, por lo cual pidió una pena sensiblemente menor, de 20 años de cárcel.
De todas formas, respecto a este acusado, el querellante hizo la salvedad de que si en las "últimas palabras" que el tribunal le otorgará una vez que finalicen los alegatos, el imputado dice que se arrepiente de sus declaraciones anteriores, entonces solicitó que sea condenado a 43 años y 3 meses de prisión.
En su alegato, el abogado querellante afirmó que el joven estudiante secuestrado en 2003 fue asesinado y dijo que "mataron a Cristian Schaerer como a Axel Blumberg".
Además, expresó que el secuestro de Cristian fue inédito porque "es el único que se realizó en tres países distintos", en alusión a los lugares en los que lo mantuvieron cautivo, ya que la instrucción determinó que estuvo en Paso de los Libres (Argentina), Uruguayana (Brasil) y donde se pagó el rescate, Ciudad del Este (Paraguay).
Afirmó que se trató de una organización criminal con suficiente poder y capacidad para llevar adelante el secuestro, y la calificó como una "banda" que antes se había dedicado a grandes asaltos y la piratería del asfalto y, luego, a los secuestros extorsivos.
Tras el alegato del querellante, el tribunal a cargo del juicio decidió pasar a un cuarto intermedio hasta mañana sábado a las 9 de la mañana, cuando comenzará su exposición el fiscal del debate Oscar Resoagli.
Luego, a partir del lunes, será el turno de los abogados defensores Walter Ulrico Zuberbulher, Jorge Barboza, Marcelo Leonardo Fernández, Omar Benedicto Cáceres y Federico Carniel, quienes dijeron que pedirán la absolución de sus defendidos por falta de pruebas.
En este segundo juicio, que se inició el 25 de noviembre de 2008, declararon un centenar de testigos, y una de las audiencias más dramáticas fue cuando el tribunal ordenó escuchar la grabación de una prueba de vida enviada por los captores.
En un pedido desesperado, el joven le dice a su padre, Juan Pedro Schaerer: "Si ustedes no pagan, me van a matar. Quiero vivir, por favor pagá papá. Quiero tener hijos, formar una familia, vivir de mi profesión".
Por el caso ya se realizó un primer juicio en junio de 2007, en el que se condenó a 25 años de prisión a Néstor Barzuck, considerado uno de los "cuidadores" de Cristian, y al abogado Angel Barbieri, señalado como "cerebro local" de la banda.
Judith Alvarenga, en cuyo departamento los captores mantenían reuniones, recibió un castigo de 8 años, pero fue excarcelada el 18 de mayo, mientras que la novia de Barzuck, Pamela Ramos, fue absuelta.
En tanto, quienes se consideran los cabecillas de la organización, Rodolfo "El Ruso" Lorhman y José Horacio "Potrillo" Maidana, continúan prófugos de la Justicia.
El estudiante universitario fue secuestrado la noche del 21 de septiembre de 2003 cuando descendía de su automóvil Mercedes Benz, para abrir el portón del garaje de su casa del barrio Las Tejas.
Durante la investigación, se determinó que los secuestradores lo mantuvieron oculto en varios lugares: la localidad de Saladas, a 100 kilómetros de la capital de Corrientes; la ciudad correntina de Paso de los Libres y la brasileña de Uruguayana.
Dos meses después de su captura, la madre de Cristian pagó un rescate de 277 mil dólares en la ciudad paraguaya de Ciudad del Este, pero Cristian no fue liberado.
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