Un conjunto de diarios norteamericanos renunció a publicar ayer íntegramente la última línea de «Doonesbury», popular historieta «liberal» de Gary Trudeau, en la que el presidente George W. Bush dice malas palabras. En clara alusión al CIA-gate (el escándalo sobre la revelación a la prensa del nombre de una agente de la CIA, Valerie Plame), el Bush de Trudeau define como «una mierda» a su consejero político Karl Rove. Jefe de gabinete adjunto de Bush y arquitecto de su relación en la Casa Blanca, Rove es el presunto responsable de la filtración de la noticia, considerada una venganza.
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