Día Mundial del Cerebro: cómo ejercitar y cuidar este órgano

Información General

La Federación Mundial de Neurología busca concientizar sobre los problemas neurológicos o mentales que pueden afectar al cerebro. A ello se le suma el Covid-19. Aquí, recomendaciones.

La complejidad del cerebro es extraordinaria. Además de controlar funciones esenciales del organismo (respuesta a estímulos sensoriales, respuestas reflejas autonómicas) y las funciones mentales cognitivas (pensar, leer y otras habilidades del lenguaje), en una partícula microscópica de cerebro se hallan más de 100.000 neuronas, que transportan información a una velocidad de más de 420 km por hora.

Es por ello que es de vital importancia conocer y crear conciencia sobre los riesgos y enfermedades que pueden afectarlo. Los problemas de salud que atañen al cerebro pueden ser neurológicos y/o mentales. Entre los más frecuentes están la migraña, que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) puede llegar a ser casi incapacitante y es la sexta causa que afecta la funcionalidad de las personas. Además, el accidente cerebro vascular (ACV) constituye una de las principales causas de muerte vascular, así como también una de las primeras fuentes de discapacidad.

“De las enfermedades infecciosas que afectan al cerebro, las más frecuentes son las meningitis y encefalomielitis causadas por bacterias o por virus. En cuanto a las enfermedades congénitas y neurodegenerativas, pueden señalarse el Mal de Parkinson y el Alzheimer; y entre las enfermedades autoinmunes, la esclerosis múltiple. En tanto, la esquizofrenia es una de las enfermedades o trastornos mentales que más se registran en el mundo”, informó el doctor Manuel Molina Pico, Director Médico de vittal.

Prevención y cuidados del cerebro

“Como ocurre en todos los niveles del cuidado de la salud, la alimentación saludable y la actividad física son factores importantes. También es fundamental aclarar que muchos de los trastornos que afectan al cerebro se pueden prevenir y tratar”, subrayó Molina Pico. A su vez, detalló que la actividad cognitiva puede ejercitarse mediante juegos de memoria y resolución, la elaboración de pasatiempos, aprendizaje de idiomas o juegos de estrategia como el ajedrez o el bridge.

Además, remarca que hay actividades específicas que estimulan la vinculación interhemisférica del cerebro y actividades que fortalecen las conexiones entre ambas partes del cerebro entrenando la atención y la memoria.

Estos ejercicios y actividades pueden complementarse con la atención psicológica, cuando se considere necesario, para prevenir la depresión y la ansiedad; y con la interacción social y laboral.

“El equilibrio entre la actividad cognitiva y social, como participar de reuniones, eventos artísticos o deportivos, ayuda a retrasar el deterioro del cerebro y hasta a evitarlo”, enfatiza Molina Pico. Y añade que de todas formas no hay que dejar de controlar los factores de riesgo principalmente los vinculados al sistema cardiovascular (hipertensión arterial, diabetes, tabaquismo).

Efectos del Covid-19 en el cerebro

Entre los síntomas neurológicos más frecuentes del Covid-19 registrados producto de la infección por coronavirus se encuentra la cefalea (cuyo origen es vascular y similar al de la migraña) que puede resolverse en pocas semanas o convertirse en una dolencia crónica.

Otro de los efectos más informados es la pérdida del olfato como consecuencia de la afectación de la mucosa nasal. Molina Pico mencionó que a nivel mundial también se registran mialgias o dolores musculares y vértigo por afectación del oído interno.

Pasada la infección, hay numerosos casos de trastornos cognitivos tales como la dificultad para concentrarse y para la cognición ejecutiva, es decir, la toma de decisiones. También se registran episodios de trastorno de memoria denominada “niebla mental”.

Por otro lado, en pacientes graves el Covid-19 puede producir ACV por trombosis debido al aumento de la coagulabilidad de la sangre que produce el virus, aunque estos casos son poco frecuentes.

Dejá tu comentario