En el norte de California, 42 antenas rastrean el universo en busca de vida extraterrestre. Las antenas, de seis metros de diámetro cada una, constituyen la primera fase del radiotelescopio Allen Telescope Array (ATA). El proyecto, financiado íntegramente por capital privado, tiene como principal benefactor a Paul Allen, cofundador del gigante informático Microsoft. Allen inauguró oficialmente las 42 antenas el pasado 11 de octubre.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Cuando esté finalizado, ATA contará con una red de 350 radiotelescopios que trabajaran en sincronía. La idea tras este proyecto es que conectar una serie de radioantenas pequeñas resulta más económico, aunque también más complejo, que construir un enorme radiotelescopio.
Pese a las grandes expectativas generadas, el Instituto par ala Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (SETI) y la Universidad de California en Berkeley todavía no han conseguido reunir los fondos necesarios para instalar las 308 antenas restantes. Éste es el primer radiotelescopio que SETI puede utilizar a tiempo completo para su búsqueda de vida alienígena inteligente.
Geoffrey Bower, encargado del proyecto en la Universidad de California en Berkeley, explica que el nuevo radiotelescopio permitirá también a los investigadores estudiar supernovas y agujeros negros masivos en el centro de galaxias lejanas, entre otros fenómenos astronómicos, ya que todos producen ondas de radio.
Dejá tu comentario