Un hombre de 34 años detenido ayer como supuesto autor del crimen de tres ancianos españoles en Junín confesó ante el fiscal del caso que asaltó y golpeó a las víctimas, y expresó su arrepentimiento, aunque aclaró que la noche del episodio «estaba dado vuelta» por la ingesta de alcohol y fármacos. Se trata de Ricardo Arias, quien se quebró y lloró ante el fiscal de Junín a cargo de la investigación por el triple crimen, Marcelo Tuñón, y admitió que lo que había hecho era «una locura».
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