19 de octubre 2007 - 00:00

Confirman nuevo caso de un joven muerto por cóctel fatal

Un adolescente de 18 años murió en el Hospital Fernández de esta capital, tras descomponerse en un boliche porteño, aparentemente como consecuencia de la mezcla de pastillas de éxtasis y alcohol, en un nuevo episodio que pone de manifiesto los riesgosos hábitos de los jóvenes en su vida nocturna.

Fuentes médicas indicaron que el chico, llamado Mauro, sufrió una intoxicación severa cuando se encontraba en una "fiesta electrónica" organizada en un local bailable del complejo Costa Salguero.

Este caso se sumó al de Camila, de 16 años, quien murió cuando se preparaba para concurrir a una fiesta de egresados organizada por el Colegio Marianista de Caballito.

A fines de septiembre último, además, otra joven de 16 años murió en el Hospital Santojanni luego de ingerir una pastilla de éxtasis y varios tragos de bebidas alcohólicas, en un boliche de la localidad de Haedo.

En el nuevo caso que conmociona a la sociedad, Mauro, un joven que vivía junto a su familia en el barrio de Villa Pueyrredón, se habría excedido en el consumo de pastillas de éxtasis, lo que le provocó el fatal colapso, según dijeron sus propios familiares.

Posteriormente, en el bolsillo del pantalón del joven se encontró una pastilla de éxtasis que, según se presume, sería igual a la que habría consumido antes de su deceso.

Ivana, hermana del adolescente, señaló ayer en declaraciones a la prensa que la familia no tenía conocimiento de que Mauro consumiera pastillas de éxtasis, aunque luego de lo sucedido, los amigos les admitieron que "hacía un año y medio" que el joven lo hacía regularmente.

"Mauro salía poco, sólo iba a las fiestas electrónicas.Nosotros no sabíamos nada que consumía pastillas hasta que nos lo dijeron sus amigos. Si lo hubiéramos sabido, hubiéramos hecho algo para evitarlo", señaló Ivana en declaraciones radiales.

Este caso sumó nuevos elementos de preocupación en las autoridades y los padres, ante la situación cada vez más grave producida porque cada vez es más usual entre los adolescentes acceder a drogas y bebidas alcohólicas en los mismos boliches a los que van a bailar.

Al igual que los padres de Camila, los de Mauro desconocían por completo la situación de consumo del adolescente, como suele suceder con muchos de los hábitos que los chicos acostumbran a realizar en el colegio o fuera de él.

En ese sentido, el jefe de Toxicología del Hospital Fernández, Carlos Damin, reveló que, en general, los padres "cuando llegan a buscar a los chicos que han pasado por un estado de coma alcohólico o una intoxicación con pastillas se muestran muy soprendidos por la situación".

"Nosotros el año pasado atendíamos a cuatro chicos por día y esta año el número se elevó a seis", explicó el especialista.

Además, en declaraciones radiales, el médico advirtió que los casos aumentaron de un año a otro un 50 por ciento.

"El problema es que los chicos no consumen una sola cosa, sino que hacen mezclan generalmente de alcohol con éxtasis", dijo el especialista.

Además, agregó que "en los niveles más bajos consumen paco, pegamentos y vino en caja, y en los altos, vodka con jugos, energizantes y fernet con cola, pero todos asociados a algún medicamento, en general Rivotril (un antidepresivo)".

Asimismo, el médico señaló que los cócteles de pastillas se potencian con el consumo de alcohol y logran prolongar los efectos que ambos provocan.

"Estas mezclas van directo al corazón, provocan arritmia porque aumentan el ritmo cardíaco, o en mucho casos los jóvenes queda en estado de inconsciencia, se duermen en una mala posición y absorben su propio vómito con lo que se ahogan y mueren", concluyó.

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