El padre y un tío de Santiago Miralles, el niño de 6 años cuyo cadáver fue encontrado el sábado pasado en un pozo séptico en la localidad de Canning, cuestionaron ayer duramente la labor de la Policía Bonaerense y aseguraron que el menor fue asesinado durante un «secuestro extorsivo». «¿A usted le parece que si mi cuñado (por Walter Miralles, padre del chico asesinado) hubiese tenido problemas con los caseros de la quinta vecina, permitiría a Santiago jugar con el hijo de ellos y que este nene fuera a la pileta con Santiago?», se preguntó Marcelo, tío de Santiago.
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Para este hombre, ese crimen «podría haberse evitado. Acá estuvo mal la Policía o la fiscalía que lo investigó. Desde que comenzó el hecho, la Policía estuvo a 10 metros de Santiago, los perros iban y venían y no se dieron cuenta de nada». «¿Puede ser que hayan necesitado durante varios días una orden de la fiscal para ingresar en la casa en donde finalmente apareció el cuerpo de Santiago?», preguntó indignado. A su vez, Walter también criticó con dureza a los investigadores policiales porque, entre otros puntos, «no rastrillaron mínimamente» la zona cercana a su casa, en las horas posteriores a la desaparición del nene. Walter dijo además que no quiere que «esto quede así nomás», e insistió en que tiene «muchas» dudas en torno al caso. Marcelo confirmó que existió una llamada extorsiva en la que un hombre dijo que lo tenía a Santiago y que exigió 20 mil pesos para devolverlo con vida. «En esa comunicación dijeron que liberaran la zona, que sacaran a la Policía del lugar y que se fueran todos los periodistas. También aclararon que iban a volver a llamar». El resto de las llamadas que recibieron los padres de Santiago se realizó «para desviar la investigación». Informate más
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