El mundo de la música se prepara para la última despedida del cantante y compositor Piero de Benedictis. Los restos del artista serán velados este jueves en la Ciudad de Buenos Aires, mientras que el viernes se realizará el cortejo fúnebre hacia el Cementerio de la Recoleta.
El velatorio tendrá lugar desde las 12:30 a las 20, en la Sala Velatoria Lázaro Costa, ubicada en O'Higgins 2842, en la Ciudad de Buenos Aires. El cortejo fúnebre, en tanto, partirá el viernes 9 de octubre a las 11 y está previsto que llegue a las 11:30 al Cementerio de la Recoleta.
Piero falleció el pasado miércoles a los 81 años durante las primeras horas de la mañana, según comunicó su cuenta oficial. El artista tenía una trayectoria de más de cinco décadas y había construido un repertorio ligado a la canción popular y de contenido social.
A lo largo de su carrera recibió distintas distinciones, entre ellas un Premio Konex en 1985 y el Grammy Latino a la Excelencia Musical en 2016. Piero fue una de las voces de referencia de la canción popular argentina. A lo largo de su carrera compartió escenarios con figuras como Mercedes Sosa, Charly García y Pablo Milanés y se convirtió en uno de los exponentes de la canción de protesta de las décadas del 60 y 70.
Los restos del artista serán velados este jueves en la Ciudad de Buenos Aires, desde las 12:30.
Quién era Piero De Benedictis
Piero Antonio Franco De Benedictis nació el 19 de abril de 1945 en Galípoli, en la región de Apulia, Italia. A los tres años llegó a la Argentina junto a su familia, que buscaba un futuro diferente en un país marcado todavía por las consecuencias de la posguerra.
Su padre, Lino, se dedicaba a la venta de radios y tocadiscos. Su madre era Ornela y tenía una hermana, Gabriela. La familia se instaló inicialmente en Banfield y en 1951 se mudó a Allen, en la provincia de Río Negro, donde su padre continuó con su negocio.
La música apareció temprano en su vida. Primero estuvo vinculada a su entorno familiar y luego a su paso como seminarista en Viedma y Villa Devoto, una experiencia que también marcó el desarrollo de su vocación social.
La trayectoria de Piero
Piero comenzó a aparecer en programas de televisión en 1964, cuando interpretaba canciones melódicas italianas. Un año después grabó los sencillos "El cachivache" y "Rosa, Rosita". Por esos años también se presentaba en clubes nocturnos de Buenos Aires junto a artistas como Leo Dan y Palito Ortega.
El salto definitivo llegó en 1969 con "Mi viejo", incluida en el álbum homónimo. La canción fue escrita por José Tcherkaski, pero quedó asociada para siempre con la interpretación de Piero.
En 1972 editó "Coplas para mi país" y al año siguiente publicó "Para el pueblo lo que es del pueblo". Ambos trabajos consolidaron su lugar dentro de la canción de protesta y sus temas se convirtieron en referencias para las generaciones politizadas de aquellos años.
El reconocimiento también trajo amenazas y censuras. Con el golpe de Estado de 1976, Piero dejó la Argentina y comenzó un exilio que transitó entre Europa y Colombia.
Tras el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, Piero partió al exilio en España y Colombia. Regresó al país durante la década del 80, con la recuperación de la democracia, y volvió a presentarse en escenarios como Obras y distintos festivales.
A lo largo de su carrera realizó alrededor de 4.000 conciertos en todo el mundo y recibió, entre otras distinciones, un Premio Konex por su trayectoria.
De voz dulce, el artista escondía una sonrisa apretada, casi tímida, siempre debajo de sus rulos negros y anteojos grandes. Tras su regreso a la Argentina, sus clásicos volvieron a ocupar un lugar central en los conciertos y su voz quedó especialmente ligada a la de Mercedes Sosa en "Para el pueblo lo que es del pueblo".
El "gracias Piero" de la Negra se convirtió en una expresión reconocible durante los años 80 y llegó incluso a los sketches de los Midachi, una muestra del lugar que el cantante había alcanzado dentro de la cultura popular.