20 de diciembre 2006 - 00:00

De nuevo: otro asalto comando en banco

En un banco de San Isidro, en pleno mediodía, una banda de al menos cuatro delincuentes entró a la entidad y en menos de un minuto escapó con un botín de seis mil pesos que sustrajeron del sector de pagos.

La sucursal del Banco Comafiestá ubicada a tan solo seis cuadras de la estación de trenes de San Isidro, lo cual facilitó a los ladrones el escape ya que, según informaron, la mayoría de ellos se escaparon por ese lado.

Los ladrones se pudieron hacer nada más que con ese pequeño botín de seis mil pesos como consecuencia de que la normativa interna del banco estipula que en el sector en donde se efectuó el robo no puede haber una suma mayor a la sustraída, según explicó el gerente de la entidad.

  • Planificación

  • El hecho comenzó cuando cuatro hombres ingresaron al banco (en el que había pocos clientes) y tres de ellos atacaron el sector de atención al público, mientras que el líder cronometraba el robo. No obstante, en las filmaciones internas de la sucursal, se ve a un quinto integrante que simuló ser un cliente y que luego escapó con el resto de la banda.

    El robo fue minuciosamente planeado por los delincuentes que, al parecer, tenían una idea clara de los movimientos que se producen en esa sucursal al igual que la cantidad de gente que suele haber en los distintos horarios. Además, el hecho de que un quinto individuo estuviera dentro del establecimiento deja la sospecha de que se comunicaban con él para actuar con una mayor seguridad en el momento apropiado.

    Toda la operación delictiva tardó 40 segundos, y según confirmó el jefe de la Comisaría 1ª de San Isidro, capitán Osvaldo Castelli, los sujetos se fueron corriendo y se presume que al menos la mitad subió al tren en la estación.

    Los peritos encontraron dentro de la sucursal un símil de explosivo que dejaron los ladrones para cubrir su fuga. Sin embargo, luego de analizarlo los pesquisas determinaron que se trataba de un pan de jabón envuelto en papel aluminio. Dejar este tipo de placebos es una estrategia que varios grupos delictivos llevaron adelante durante el año. «Los delincuentes operaron a cara descubierta y tenían todo sumamente planeado», aseguró el capitán Castelli.

    Luego del hecho, la Policía comenzó con un operativo con tareas de rastrillaje en San Isidro, Boulogne y Tigre, para tratar de dar con los integranes de la banda y con el dinero que se llevaron.

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