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• El incremento en el valor de la cápita que el Estado paga por la atención de cada jubilado, que actualmente es de $ 21,40. Mientras las clínicas quieren un reajuste a $ 31 retroactivo al 1 de mayo; Ocaña estaría dispuesta a una oferta inferior que rija desde el 1 de junio.
• La forma en que el organismo cancelará una deuda de $ 476 millones que se generó con las clínicas y sanatorios de todo el país entre octubre de 2001 y abril de 2002.
Hace pocos días, la relación entre los sanatorios y el PAMI llegó a su máximo nivel de tensión al anunciarse un cese en la atención sanitaria de los jubilados a partir del próximo jueves 20 de mayo, que todavía está latente. Pero el clima cambió el miércoles 12, cuando Ocaña se reunió con Francisco Díaz, vocero de Prestadores Unidos.