La Argentina avanza en la remediación del Complejo Sierra Pintada en Mendoza, un paso clave para reabrir la producción de uranio tras más de tres décadas. Nación y Provincia coordinan el saneamiento del mayor yacimiento del país en un contexto global donde la energía nuclear vuelve a ganar relevancia como fuente firme y de bajas emisiones.
Mendoza reactiva la minería de uranio y se prepara el regreso productivo tras más de 30 años
La remediación de Sierra Pintada es un paso clave para habilitar una eventual reactivación de la producción de uranio. El proyecto combina saneamiento ambiental, coordinación institucional y expectativas de reposicionar al país en el ciclo nuclear global.
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Sierra Pintada es considerado el mayor yacimiento de uranio conocido de la Argentina. Entre 1975 y 1997 produjo aproximadamente 1.600 toneladas, cerca del 20% del uranio estimado del complejo, hasta su paralización en los años 90
La reactivación de la minería de uranio volvió a ocupar un lugar central en la agenda energética argentina con la recorrida al Complejo Minero Fabril Sierra Pintada, en San Rafael. La actividad fue encabezada por el secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Napoli, junto a la ministra de Energía y Ambiente de Mendoza, Jimena Latorre, y autoridades de la Comisión Nacional de Energía Atómica, la Autoridad Regulatoria Nuclear y la Universidad Nacional de Cuyo.
El objetivo de la visita fue revisar el avance de la remediación de los pasivos ambientales del predio, condición indispensable para habilitar cualquier eventual regreso a la producción de uranio en un complejo paralizado desde mediados de los años 90. “El mundo vuelve a mirar a la energía nuclear, y Argentina tiene todo para aprovechar ese momento”, sostuvo Ramos Napoli.
En esa línea, el joven funcionario agregó: “Sierra Pintada es parte de eso: ordenamos el sitio, avanzamos con la remediación y abrimos la puerta a volver a producir uranio en nuestro propio suelo”.
Un activo estratégico: el mayor yacimiento de uranio del país
Desde la provincia, la ministra Jimena Latorre puso el foco en la continuidad del proceso y en la coordinación institucional. “Hoy existe la coordinación que debería haber existido desde siempre”, afirmó, al tiempo que remarcó que las tareas de saneamiento “continúan ejecutándose” y que el establecimiento “no está abandonado”, en alusión directa a la situación operativa actual del complejo.
Latorre también contextualizó la importancia histórica del sitio: Sierra Pintada produjo alrededor de 1.600 toneladas de uranio entre 1975 y 1997, cerca del 20% del recurso estimado del yacimiento, considerado el mayor del país. Su cierre, explicó, respondió a factores económicos vinculados a la caída de los precios internacionales del uranio.
En la misma línea, Ramos Napoli reforzó la visión estratégica del proyecto dentro de la política nuclear: “Desde la Secretaría de Asuntos Nucleares identificamos como una prioridad la construcción de licencia social en torno a la minería de uranio, porque entendemos que puede impulsar cadenas de valor estratégicas para la Argentina”. Y añadió que los cambios globales “han vuelto a poner en valor a la energía nuclear en todo el mundo”.
La subsecretaria de Políticas Nucleares, Ayelén Giomi, detalló el avance de las obras de remediación y su encuadre regulatorio. “Para nosotros, el sistema de gestión y el cumplimiento regulatorio son aspectos fundamentales para garantizar la seguridad y la transparencia de todo el proceso”, señaló. Además, destacó la obtención de la “licencia de parada prolongada” otorgada por la Autoridad Regulatoria Nuclear como un hito clave para la continuidad del proyecto.
Giomi también subrayó el trabajo conjunto con organismos técnicos: “La CNEA y el Gobierno de Mendoza trabajan para fortalecer los canales de comunicación con la comunidad y consolidar la construcción de confianza social en torno al proyecto”.
Desde el plano técnico, el proceso de remediación incluye el tratamiento del agua de cantera, la gestión de residuos sólidos y la adecuación de infraestructura crítica. La subgerenta del complejo, Vanesa García, explicó el esquema operativo: “El agua es tratada primero en la Planta de Uranio para reducir las concentraciones y luego será derivada a la Planta de Radio y Arsénico para completar su depuración”. El sistema incluye diques de disposición final y un circuito de control antes de su eventual reutilización en áreas de riego restringido.
El proyecto cuenta además con auditoría externa permanente de la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria de la Universidad Nacional de Cuyo. La representante del equipo auditor, Laura Lucero, aseguró que “hasta el momento, todos los resultados obtenidos se han mantenido dentro de los parámetros establecidos”, destacando la continuidad de los monitoreos cada 15 a 20 días.
En paralelo a la remediación, el Gobierno nacional plantea que la reactivación del uranio forma parte de una estrategia de largo plazo para recuperar capacidades del ciclo nuclear. En ese esquema, la producción local permitiría reducir dependencia externa y fortalecer la integración a cadenas de valor internacionales.
El desafío inmediato, sin embargo, sigue siendo ambiental y social: completar el saneamiento del sitio, sostener los estándares regulatorios y avanzar en la construcción de licencia social en una provincia donde la minería de uranio ha sido históricamente un tema sensible.
Con Sierra Pintada nuevamente en agenda, Mendoza se posiciona en el centro de un proceso que combina remediación, regulación y una posible reactivación productiva tras más de 30 años de inactividad.
Sierra Pintada es considerado el mayor yacimiento de uranio conocido de la Argentina. Entre 1975 y 1997 produjo aproximadamente 1.600 toneladas, cerca del 20% del uranio estimado del complejo, hasta su paralización en los años 90, cuando la caída de los precios internacionales volvió inviable la operación.
Hoy, el foco está puesto en la remediación de los pasivos históricos, la puesta en valor de infraestructura existente y la adecuación ambiental del predio bajo la Declaración de Impacto Ambiental vigente desde 2019.





