El gobierno de Neuquén activó un protocolo preventivo en el área del volcán Auca Mahuida, en el norte de la provincia, luego de detectar una señal térmica inusual en un sector cercano a esa formación. La medida incluye controles en el terreno, monitoreo técnico y restricciones de acceso mientras se investigan las causas del fenómeno.
Por una señal térmica inusual, activaron un protocolo de monitoreo en el volcán Auca Mahuida de Neuquén
Autoridades provinciales señalaron que el fenómeno permanece estable y que no representa riesgo para la población ni para los yacimientos cercanos. El SEGEMAR inició tareas de seguimiento técnico en la zona.
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Neuquén activó un protocolo preventivo tras detectar una señal térmica inusual en el área del volcán Auca Mahuida.
De acuerdo con la información oficial, el punto detectado se encuentra a más de 40 kilómetros de Rincón de los Sauces y fue identificado el domingo 21 de junio. Las primeras mediciones marcaron una irradiación de calor de pequeñas dimensiones, estimada en dos metros de ancho por cuatro de largo, que hasta el momento no mostró cambios.
Las autoridades provinciales llevaron tranquilidad y remarcaron que no hay riesgo para la población ni para los yacimientos productivos cercanos. Aun así, resolvieron avanzar con un esquema de prevención para evitar la circulación de particulares y permitir que los especialistas trabajen en la zona.
Como parte del operativo, se dispuso un perímetro de seguridad de dos kilómetros alrededor del punto caliente. El control estará a cargo de Protección Civil de Neuquén y Defensa Civil de Rincón de los Sauces, mientras que la ubicación exacta no será difundida para preservar el ambiente y evitar interferencias.
El Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) también intervino en el caso y comenzó con tareas de seguimiento sísmico. A eso se suman controles de temperatura, análisis de gases, relevamientos del terreno y consultas con especialistas en geología y vulcanología.
Qué investigan los técnicos en Auca Mahuida
La señal detectada no implica, por ahora, una emergencia volcánica. Según explicaron desde la provincia, el fenómeno permanece estable desde su hallazgo y no se registraron variaciones que indiquen una evolución riesgosa.
El objetivo del monitoreo es determinar el origen de la anomalía. Entre las hipótesis que se analizan figuran una manifestación geotérmica puntual, una combustión subterránea, una acumulación de gases o un fenómeno asociado a las características geológicas del área.
Los estudios del SEGEMAR serán centrales para descartar movimientos internos o actividad sísmica vinculada al punto caliente. En paralelo, las mediciones de gases y temperatura permitirán definir si se trata de un episodio superficial y aislado o si requiere mantener medidas de control durante más tiempo.
Desde el Gobierno neuquino aclararon además que en ese sector no se registra actividad hidrocarburífera no convencional. Ese dato fue remarcado para despejar dudas sobre una posible relación directa con operaciones productivas cercanas.
Por ahora, el criterio oficial es sostener el monitoreo y esperar los resultados técnicos antes de modificar el protocolo. Si los estudios confirman que la señal no representa peligro, las restricciones podrían ser revisadas.
Un volcán sin actividad reciente, pero bajo observación
El Auca Mahuida es una formación volcánica ubicada en una zona de gran interés geológico del norte neuquino. Integra el sistema de volcanismo de retroarco de la Payenia, una provincia volcánica que se extiende entre el sur de Mendoza y el norte de Neuquén.
Aunque no existen registros de erupciones recientes, los especialistas consideran que este tipo de estructuras pueden presentar manifestaciones aisladas que requieren análisis técnico. Por eso, la aparición de una señal térmica llevó a reforzar el seguimiento sin encender una alarma mayor.
La decisión oficial apunta a trabajar con un enfoque preventivo: estudiar el fenómeno, controlar el acceso y mantener informada a la población sin generar preocupación innecesaria. En ese sentido, la provincia insistió en que la anomalía es localizada, estable y sin impacto inmediato sobre las comunidades cercanas.
El caso se da en un contexto de mayor atención sobre la vigilancia volcánica en la región andina, donde distintos organismos técnicos de Argentina y Chile mantienen sistemas de monitoreo sobre áreas sensibles. Sin embargo, las autoridades remarcan que la situación de Auca Mahuida no equivale a una alerta eruptiva.
Más allá del interés geológico, Auca Mahuida también es un área clave para la conservación en Neuquén. La zona forma parte de un Área Natural Protegida de 77.020 hectáreas, con ambientes característicos del Monte y la Estepa Patagónica. El paisaje combina sectores basálticos, bardas, cañadones y aguadas, y alberga especies adaptadas a condiciones de extrema aridez. Entre ellas se destacan guanacos, reptiles endémicos y fauna propia del norte neuquino.
El área también posee valor paleontológico, arqueológico y cultural, por lo que cualquier intervención requiere cuidados especiales. Esa sensibilidad ambiental fue uno de los motivos por los que la provincia decidió no revelar la ubicación exacta del punto detectado. En abril, el Gobierno neuquino había iniciado una nueva etapa de actualización del plan de manejo de Auca Mahuida, una herramienta destinada a ordenar la conservación, el uso público, la ganadería y las presiones asociadas al desarrollo energético regional.
Cómo sigue el operativo
En los próximos días, los equipos técnicos continuarán con el relevamiento del punto caliente y la evaluación de posibles antecedentes en la zona. La información que surja de esos estudios permitirá definir si el fenómeno fue un episodio aislado o si requiere un seguimiento prolongado.
Mientras tanto, se mantendrá el perímetro preventivo y el control de acceso. Las autoridades provinciales remarcaron que la prioridad es evitar la presencia de curiosos, preservar el entorno natural y garantizar condiciones seguras para el trabajo técnico.
El protocolo seguirá bajo coordinación de organismos provinciales, municipales y nacionales. La provincia busca que el caso se maneje con prudencia: sin minimizar la señal detectada, pero también sin sobredimensionar un fenómeno que, hasta el momento, no representa peligro para la población.




