23 de junio 2010 - 00:46
Delincuente muerto tras asalto, persecución y tiroteo en Padua
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Una fuente policial indicó que a Iani le sacaron entre 5.000 y 7.000 pesos y dos celulares, pero los ladrones no tuvieron más tiempo para robar ya que a raíz de un llamado al 911, llegaron patrulleros de la comisaría de Padua.
En el lugar se produjo un tiroteo, del que quedaron 65 casquillos 9 milímetros, la mayoría de la Mini Uzi con la que contaban los asaltantes, según confiaron fuentes judiciales.
El jefe Departamental Morón, comisario mayor Sergio Bianchi, explicó que "los ladrones se movilizaban en una camioneta Chevrolet Zafira y un Ford Ka" y que, además de la Mini Uzi, "uno de ellos estaba con un fusil FAL y otros con pistolas 40 y 45".
Al menos dos delincuentes fueron baleados por los policías, pero lograron subirse a los autos y escapar, mientras que en el lugar del hecho quedó una pistola 45 de los ladrones.
La policía montó un operativo cerrojo pero no logró dar con los asaltantes hasta que un vecino llamó al 911 y avisó que en la calle Ventura Bustos y Lobos, de Castelar, había una Chevrolet Zafira plateada con un hombre muerto en el asiento trasero.
Bianchi indicó que "rápidamente se pudo establecer que el delincuente muerto había participado del tiroteo ocurrido en San Antonio de Padua" y que la camioneta fue utilizada en ese hecho.
"(El fallecido) Tenía impactos de bala en las piernas y en la zona torácica", precisó el jefe policial.
Si bien restaba cotejar sus huellas con los registros dactilares, la policía sospechaba que el muerto es Ricardo Daniel Ferrari (35), quien cumplió condenas en cárceles bonaerenses y en una de Santa Fe por robo a mano armada.
Varias fuentes policiales indicaron que Ferrari era investigado por el crimen de Urbina, a partir cruces telefónicos, aunque nunca llegó a ser formalmente acusado del hecho.
"En la camioneta encontramos cápsulas de FAL, otras calibre 45 y ocho impactos de bala efectuados de adentro hacia afuera, cuando dispararon contra el personal policial", señaló Bianchi, quien también dijo que se halló uno de los celulares del agenciero.
En ese marco, los peritos balísticos cotejarán esas cápsulas FAL con la que se halló junto al auto de Urbina, para determinar si fueron disparadas por el mismo fusil calibre 7,62.
Por su parte, Bianchi agregó que "uno o dos cómplices podrían estar heridos, ya que se encontraron manchas hemáticas en el asiento del conductor y en el del acompañante".
Una hora más tarde de hallar la Zafira, la policía encontró el Ford Ka abandonado frente al Hospital Carrillo de Los Polvorines, con otro ladrón gravemente herido con dos disparos en el estómago y otro en una pierna.
"Lo dejaron abandonado dentro del auto, en calzoncillos y remera. Sus cómplices le sacaron el resto de la ropa con la intención de que no sea identificado como otro de los ladrones del tiroteo en Padua", dijo el comisario mayor.
Ese hombre fue identificado por la policía con el apellido de Algañaraz, de 25 años y domiciliado en General Pacheco, quien esta tarde permanecía internado en grave estado en el Hospital de Trauma de Grand Bourg.
Respecto de los vehículos, las fuentes señalaron que la camioneta había sido robada el 17 de junio, en la localidad de Florida, de Vicente López, mientras que el Ford Ka tenía un pedido de secuestro de la comisaría de Boulogne.
El caso es investigado por el fiscal Matías Rappazzo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 7 de Morón, quien se hizo presente en Castelar para dirigir las actuaciones.



