La joven fue degollada en su departamento de Balvanera.
El asesino de Marianela Rago Zapata, la estudiante fueguina que en junio último fue degollada en su departamento del barrio porteño de Balvanera, dejó su ADN en manchas de sangre encontradas en el pantalón de la víctima, que ahora serán cotejadas con el perfil genético del nuevo detenido, el colectivero paraguayo que ayer se declaró inocente.
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Fuentes judiciales informaron que ese ADN pertenece a un hombre y que las pruebas genéticas ya descartaron que se trate de Francisco Amador López, el ex novio de la víctima que estuvo 14 días preso por el caso, o de Diego Machado, el joven que al momento del hecho estaba saliendo con ella.
Por ello, el colectivero Isidro Martínez Larrea, detenido el miércoles en la localidad bonaerense de Bella Vista por tener un celular con el que se activó la línea de Marianela, permanecerá preso al menos hasta que esté concluido el cotejo genético entre su ADN y el de la sangre del asesino.
Si bien fuentes policiales informaron lo contrario, fuentes judiciales aclararon que a Martínez Larrea no se le secuestró el celular que usaba Marianela, sino un aparato en el que en algún momento se colocó y utilizó el "chip" con la línea de la víctima.
En su indagatoria de ayer ante el juez Rodolfo Cresseri, el colectivero de la línea 132 explicó que como chofer suele encontrar muchos objetos perdidos u olvidados en los ómnibus y que seguramente el "chip" al que hacían referencia lo debía haber probado tras hallarlo de esa manera.
Con esta explicación, Martínez Larrea se desvinculó del crimen y ahora, para definir su situación procesal, el juez Cresseri no sólo esperará el examen de ADN de la extracción de sangre a la que fue sometido, sino también algunos testimonios y documentos que acrediten la versión del imputado.
El magistrado intentará determinar a partir de los registros de recorridos de la línea, si el día del crimen -27 de junio-, Martínez Larrea trabajó. El ADN del asesino era un secreto que los investigadores judiciales y policiales tenían guardado hace meses.
Luego de someter a un examen exhaustivo las ropas que vestía Marianela la mañana del crimen, los expertos del Laboratorio Químico de la Policía Federal encontraron dos perfiles genéticos masculinos distintos. El primero, es una muestra de saliva que fue encontrada en la parte interna del corpiño de Marianela, y el segundo y más interesante para los pesquisas, fue hallado en manchas de sangre del jean que llevaba puesto la víctima.
"Creemos que al aplicar las puñaladas con la saña que lo hizo, el asesino se pudo haber cortado a sí mismo con la hoja del cuchillo. Por alguna maniobra que hizo después con la víctima, esa sangre se transfirió al pantalón de Marianela. No son de un goteo, sino manchas de roce o arrastre que aparentan ser de los dedos", explicó uno de los detectives que trabaja en el caso.
Lo primero que hicieron los investigadores es cotejar esos dos perfiles genéticos con el principal sospechoso de la causa, Amador López, pero ambos dieron negativo.
Al principio los investigadores pensaron que podría tratarse de un ataque cometido por dos personas, pero luego de someterlo a una extracción de sangre, las pruebas genéticas determinaron que la saliva en el corpiño de Marianela era de Machado, el muchacho con el que la estudiante había comenzado una relación.
Ahora el único ADN en el que centran sus esperanzas los pesquisas es el de la sangre del pantalón que será prueba clave para cotejar con el actual o eventuales nuevos imputados.
Marianela (19) fue hallada por su hermano asesinada la noche del lunes 28 de junio en el living del departamento del 7mo. A de la calle Tucumán 2080, luego de que no hubiera noticias de ella desde el domingo, cuando fue vista retirarse de un boliche de Palermo.
El crimen se cometió la mañana del domingo 27 de junio y la autopsia determinó que la chica fue brutalmente golpeada, sufrió una asfixia incompleta y finalmente fue degollada con tanta saña que quedó prácticamente decapitada.
El asesino se llevó consigo la cuchilla de cocina de la casa utilizada para el asesinato y robó además dos celulares -el de la víctima y el de su hermano-, una laptop, un reproductor de DVD y un juego de llaves.
Por el caso, de inmediato surgió como principal sospechoso el ex novio Amador López, a quien la familia de la víctima acusó desde un principio de haber sido violento con la chica. Amador estuvo preso 14 días acusado de ser el autor del crimen, pero al no haber pruebas en su contra, el juez Cresseri le dictó la falta de mérito y lo liberó en un fallo que luego fue confirmado por la Cámara.
A pesar de algunos indicios que lo señalaban como sospechoso, el joven tiene una coartada confirmada respecto a que esa noche salió con otra chica y volvió a dormir a su casa y los investigadores no tienen pruebas que lo sitúen en el lugar y a la hora del crimen.