El ex comisario Mario «Malevo» Ferreyra, acompañado por su pareja, se entregó ayer a la Justicia de Tucumán, tras mantenerse prófugo durante más de dos semanas, luego de que una vecina lo denunciara por agresión y se encontraran armas en la vivienda en la que reside.
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Ferreyra ingresó poco después de las 9 al Palacio de Tribunales, acompañado de su esposa, María de los Angeles Núñez, y su actual abogado, Néstor Padilla. Inmediatamente, el fiscal Guillermo Herrera ordenó la detención de la pareja, que quedó alojada en la alcaidía judicial.
A su ingreso en Tribunales, el ex jefe de la Policía fue rodeado por mujeres que se encontraban en el lugar, quienes se acercaron a saludarlo y abrazarlo, de acuerdo con las fuentes consultadas.
La Justicia buscaba a Ferreyra a partir de la denuncia de una vecina que afirmó haber sido agredida por el ex policía y por su pareja, que también -de acuerdo con la denuncia- causaron daños en su precaria vivienda de la zona de San Andrés. En ese momento, el fiscal Herrera ordenó una serie de medidas judiciales que incluyeron el allanamiento de la vivienda de Ferreyra, en la que se secuestraron armas de fuego, proyectiles y un látigo, por lo que dispuso la detención de la pareja.
Como se recordará, el ex comisario Ferreyra -siempre conocido por la utilización de un sombrero tipo tejano- fue jefe de la Policía provincial en Tucumán y detenido luego por denuncias por cometer delitos de «lesa humanidad» y haber cooperado en episodios de violencia en la etapa del gobierno del general Bussi.
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