Ya sea por su vasto territorio, su importancia en el comercio internacional, o por la cantidad de dinero que se mueve dentro de sus límites, Estados Unidos es uno de los países con mas bandas de crimen organizado en el mundo. Al Capone, mafioso de la época de 1930, es considerado un exponente y un ejemplo de lo poderosas que pueden ser estas agrupaciones.
Con su base en Florida, disparó su negocio con la Ley Seca y se aprovechó de su poder y la gran cantidad de recursos que tenía, siendo conocido por su brutalidad y violencia con sus victimas. Sin embargo, su captura y el misterio detrás de su fortuna perdida terminaron por acaparar la atención hasta el día de hoy.
Quién era Al Capone
Alphonse Gabriel Capone, conocido popularmente como Al Capone o "Scarface", fue uno de los gánsteres más notorios de Estados Unidos durante la era de la Prohibición, entre 1920 y 1933. Nacido el 17 de enero de 1899 en Brooklyn, Nueva York, en el seno de una familia de inmigrantes italianos, Capone creció en un ambiente humilde, pero desde joven mostró tendencias hacia el mundo del crimen. Abandonó la escuela en sexto grado después de golpear a una maestra y pronto se unió a bandas criminales, donde comenzó a aprender los códigos de este mundo.
Capone trabajó inicialmente bajo el mando de Johnny Torrio, un mafioso que le enseñó las bases del crimen organizado. A principios de los años 1920, Torrio lo llevó a Chicago, donde se convirtió en el principal operador de una gran red de actividades ilegales, que incluía la venta de alcohol, el juego clandestino, la prostitución y la extorsión. En una época donde la Ley Seca prohibía la venta de alcohol, Capone aprovechó la oportunidad para construir un imperio criminal que generaba millones de dólares al año.
Sus métodos eran brutales: utilizaba la violencia y la intimidación para consolidar su poder, eliminando a sus competidores sin remordimientos. Uno de los incidentes más infames asociados con él fue la Masacre de San Valentín en 1929, donde varios miembros de una banda rival fueron ejecutados a sangre fría.
Pese a su reputación como un criminal despiadado, Capone también cultivó una imagen pública altruista. Donaba dinero a organizaciones benéficas y se presentaba como un hombre que simplemente cubría una "demanda del mercado". Sin embargo, las autoridades federales y locales no estaban dispuestas a tolerar su creciente influencia y buscaban frenéticamente la manera de llevarlo ante la justicia.
Cómo atraparon a Al Capone
En la década de 1920, las leyes fiscales de Estados Unidos establecían que, incluso los ingresos obtenidos de actividades ilegales, estaban sujetos al pago de impuestos. El gobierno, liderado por el agente de Tesorería Eliot Ness y su equipo de "Los Intocables", comenzó a investigar las finanzas de Capone con la esperanza de encontrar discrepancias que pudieran llevar a una acusación. Ness, conocido por su integridad y su determinación, se centró en desmantelar las operaciones clandestinas de Capone mientras otros equipos de agentes analizaban sus registros financieros.
Finalmente, en 1931, un contador que había trabajado para el imperio de Capone proporcionó las pruebas necesarias para demostrar que el gánster no había pagado impuestos sobre sus enormes ingresos. Esto permitió al gobierno acusarlo formalmente de evasión fiscal. Durante el juicio, el equipo legal de Capone intentó sobornar al jurado, pero los fiscales, al darse cuenta de esto, reemplazaron al jurado en el último momento. La táctica fue efectiva, y Capone fue declarado culpable de evasión fiscal y condenado a 11 años de prisión.
La leyenda de su tesoro millonario
Aunque no se sabe con exactitud, se cree que llegó a tener una fortuna de 100 millones, que equivaldría a 1.5 billones de dólares hoy. Esa fortuna está perdida en algún lugar de Florida, Capone nunca pudo encontrarla después de haberla escondido para protegerla, y nadie sabe realmente cuánto dinero hay en la actualidad.
Al ser una persona tan calculadora, tenía completo registro de sus finanzas, in embargo al contagiarse de sífilis en la cárcel y decidir nunca tratarla como corresponde, la enfermedad comenzó a afectar su mente, perdiendo la memoria y alterando su percepción de la realidad. Años después de que Capone murió, en los años 80, las autoridades abrieron una de sus bóvedas conocidas, pero ahí solo encontraron polvo y botellas vacías, lo que parecía confirmar que su tesoro seguía perdido, escondido en una caja enterrada en Florida.
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