Unos 300 jóvenes independentistas catalanes volvieron a quemar ayer en Barcelona fotos del rey Juan Carlos durante una manifestación de apoyo a otros nueve separatistas que debían comparecer ante un juez madrileño por haber hecho lo mismo recientemente. Este nuevo incidente tuvo lugar en el campus de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB). Las manifestaciones procatalanistas y antimonárquicas se han multiplicado en los últimos días en Cataluña y ayer llegaron a su pico más alto, lo que obligó a las autoridades a liberar a los 9 detenidos. La Justicia española ha pedido para cada uno de ellos penas de quince meses de cárcel por un delito de «injurias graves a la más alta representación del Estado».
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