La mayoría de los monotributistas creen que una operación sólo tiene impacto impositivo cuando reciben el pago. De todas formas, el régimen simplificado de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) funciona de otra manera y eso puede generar inconvenientes si no se conocen las reglas vigentes.
Un comprobante emitido por error o una venta que nunca se cobró puede influir en la recategorización. Es por eso que lo mejor es revisar cada una de las facturas antes de confirmarlas y conocer cuáles son las herramientas que ofrece el organismo para corregir las equivocaciones.
Los monotributistas tienen que chequear que todas sus facturas sean correctas y estén canceladas.
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Qué pasa si hago una factura y no la cobro
Dentro del Monotributo, ARCA toma como referencia el criterio de lo devengado. Es decir, una operación queda registrada desde el momento en que se emite la factura electrónica, sin importar si el cliente abonó el importe o si el pago todavía está pendiente.
Eso significa que una factura impaga suma exactamente igual que una cancelada al cálculo de los ingresos acumulados. Para el organismo, la existencia del comprobante fiscal alcanza para que esa operación forme parte de la facturación de los últimos 12 meses.
Este mecanismo puede generar diferencias entre la realidad económica del contribuyente y la información que analiza el sistema, porque durante cada proceso de recategorización, ARCA revisa toda la facturación correspondiente a los 12 meses anteriores. Si dentro de ese período figura una factura elevada que nunca fue cobrada, se va a contar de todas maneras.
Como consecuencia, el contribuyente podría quedar obligado a pasar a una categoría superior y abonar una cuota mensual más alta, que incluye el componente impositivo, el aporte jubilatorio y la obra social. Pero el peor de los casos es cuando ese comprobante provoca que la facturación acumulada supere el límite permitido para permanecer dentro del régimen simplificado. En ese escenario, ARCA puede excluir al monotributista y disponer su incorporación al Régimen General.
Ese cambio implica tributar IVA, Ganancias y el régimen de autónomos, además de afrontar las diferencias, intereses y demás obligaciones que correspondan desde el momento en que se produjo el exceso sobre los topes permitidos. Por esa razón, los especialistas recomiendan controlar periódicamente las facturas emitidas y corregir cualquier error cuanto antes para evitar que un comprobante equivocado modifique la situación fiscal.
El organismo puede hacer una recategorización de oficio si detecta inconsistencias, por lo que el contribuyente debe estar atento.
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Cómo anular una factura de ARCA
Cuando una factura contiene datos incorrectos, un importe equivocado o fue emitida por error, ARCA permite dejarla sin efecto mediante un trámite digital que puede llevarse a cabo desde una computadora o un teléfono celular. El procedimiento se hace desde el Facturador de ARCA y, una vez completado, el sistema genera automáticamente la documentación necesaria para invalidar el comprobante. Estos son los pasos para efectuar la anulación:
- Ingresar al portal arca.gob.ar
- Acceder con CUIT y clave fiscal de nivel 3
- Entrar al menú Comprobantes
- Buscar la factura que contiene el error
- Seleccionar la opción Anular
- Confirmar la operación para que el sistema emita automáticamente una nota de crédito tipo C del comprobante original
ARCA también establece algunas condiciones para revisar antes de iniciar el trámite:
- Sólo es posible anular comprobantes tipo C emitidos desde el Facturador
- Las notas de crédito generadas por el sistema no admiten modificaciones posteriores
- No podrá hacerse la anulación si esa factura ya tiene una nota de crédito asociada
- El Facturador no permite operar con importes superiores a $500.000 cuando el pago es electrónico
- En operaciones realizadas mediante otros medios de pago, el límite es de $208.644