Soldados conscriptos que pertenecieron a las Fuerzas Armadas cuando tuvo lugar la Guerra de Malvinas pero no llegaron a participar del combate protagonizaron una protesta con incidentes frente al Congreso nacional, luego de que se suspendieron una reunión en la que iba a analizarse una reparación histórica para el sector.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los conscriptos se habían concentrado en las inmediaciones del Congreso para esperar el debate en la comisión de Defensa de la Cámara baja que finalmente se suspendió por falta de quórum.
La caída del debate fue el desencadenante de la protesta, que incluyó el corte total de la avenida Rivadavia por varias horas, enfrentamientos con la Policía Federal e incidentes que terminaron con varios vidrios rotos en el edificio del Congreso.
Luego de que se suspendiera la reunión, un grupo de ex soldados intentó ingresar al anexo de la Cámara baja (ubicado enfrente del Palacio) y al no poder hacerlo comenzó una pedrada.
Los incidentes provocaron la rotura de los vidrios de las oficinas del presidente de la Cámara, Eduardo Fellner, y del Salón de Honor, además de los del hall de entrada del anexo.
Representantes de los conscriptos explicaron que el proyecto que reclaman consiste en un reconocimiento histórico y una pensión equivalente al salario mínimo vital y móvil.
Según señalaron, a la espera de una ley en este sentido están unos 40 mil ex soldados conscriptos, que no llegaron a las Islas Malvinas, pero estuvieron en los cuarteles y en la zona de frontera durante el conflicto bélico con Gran Bretaña, ocurrido en 1982.
El proyecto que se iba a analizar consiste en la construcción de un registro de soldados que hayan realizado el servicio militar obligatorio durante la Guerra de Malvinas, para luego evaluar las compensaciones que podrían recibir.
Estos incidentes se sumaron a las corridas que hubo en el Congreso durante otra protesta realizada en el marco de la inauguración de sesiones ordinarias realizada el 1 de marzo por la presidenta Cristina Kirchner.
Dejá tu comentario