Fiel al mismo impermeable (corte balloon con capucha), Cristina lo luce -en distintos colores- cada vez que llueve. Ayer, en Mar del Plata, amparada en el azul pastel y negro, cuando en otras ocasiones lo mostró en magenta y negro. Caprichos femeninos, tal vez, firmeza kirchnerista para no cambiar con el vestuario. Pero las fotos también indican otros detalles personales más cambiantes: en su rostro se advierten pómulos cada vez más pronunciados y labios casi hinchados. Una mujer tan distinta de otras, singularmente, a veces -vaya a saber por qué proceso- se parece a determinadas figuras de la TV que han recompuesto estéticamente sus caras.
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