Apagones a través de los cinco continentes con fallos en medios de transporte masivos, accidentes, cortes de agua debido al fallo de las bombas eléctricas, teléfonos celulares y equipos de GPS fuera de servicio, rutas de aviones y barcos en peligro. La posibilidad de que se produzca una tormenta solar en 2012 ha despertado al mismo tiempo la curiosidad de científicos como las teorías más alocadas que la relacionan con las presuntas profecías apocalípticas de la civilización maya.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Por lo pronto, esta semana tuvieron lugar las primeras manifestaciones: la NASA comunicó que el sol emitió ráfagas de energía que podrían interferir con las telecomunicaciones y los sistemas de posicionamiento satelital. Una de ellas fue una llamarada y la otra una eyección de masa coronal, uno de los fenómenos más brillantes.
El astrónomo argentino Marcos Machado dedicó gran parte de su vida a estudiar el sol e integra el directorio de la Comisión Nacional Espacial (CONAE). El comienzo de su exposición a ámbito.com sobre el posible fenómeno es inquietante: "Los satélites GPS podrían ser afectados. Los que están cerca de la Tierra están protegidos, pero los de comunicaciones se encuentran a 32 mil kilómetros de distancia, no tienen cobertura del campo magnético terrestre y son muy propensos a tener problemas".
Aunque a continuación aclara que "las consecuencias que puede tener dependen de la intensidad del fenómeno, tendría que ser muy importante. Cuando se producen estos eventos en el sol no siempre tienen conexión con efectos a la Tierra, aunque en líneas generales si al sol le pasa algo a nosotros nos pasa algo".
"Todo el desarrollo tecnológico de este momento nos hace muy dependientes", añade. El impacto será diferente del de septiembre de 1859, cuando el sol lanzó una de las tormentas más poderosas en siglos y originó corrientes eléctricas en la Tierra que hicieron estallar en llamas las oficinas de telégrafos.
Ejemplos más cercanos encendieron las alarmas. "Hace años hubo un apagón en Suecia. En 1989 otro evento causó problemas en los tendidos eléctricos en Canadá, y la zona oeste del país quedó a oscuras. Sus satélites prácticamente 'murieron´ por estos eventos", recuerda el científico.
De qué se trata
Básicamente, una tormenta solar es una explosión capaz de calentar gases a decenas de millones de grados y enviar un tsunami de energía contra los planetas, lo que debilita la atmósfera de ellos y perturba temporalmente su campo magnético. "En los eventos grandes llegan partículas cargadas eléctricamente a la Tierra y crean sobrecarga en las líneas de alta tensión", grafica Machado.
Científicos de todo el mundo siguen con atención la actividad del sol. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) hizo público en junio su informe "Futuros Shocks Globales", en el que declara a la tormenta solar como uno de los "cinco grandes riesgos potenciales" que amenazan a la sociedad mundial. Al mismo tiempo, físicos solares de la NASA mantuvieron reuniones para intentar anticiparse a los hechos.
En este punto, la tecnología será el mayor aliado para evitar un colapso. Existen sensores capaces de enviar millones de datos por segundo, modelos 3D que podrían anticipar cuándo y dónde golpeará la tormenta solar. La proliferación de elementos técnicos dio lugar a un proyecto experimental denominado "Escudo solar", que tendría como fin apuntar cuáles son los transformadores eléctricos que corren mayor peligro a nivel mundial, para desconectarlos y evitar que colapsen.
Machado sostiene que los tendidos eléctricos "se pueden apagar de a tramos, unas horas antes de una tormenta", lo que evitaría un desastres, pero considera "muy difícil predecirlo con precisión, sólo estamos en condiciones de darnos cuenta si ocurrirá algo muy importante. Un 'escudo solar' no es factible en este momento".
La ciencia y la fantasía
El gran interrogante pasa por saber si estamos a las puertas de un pico de actividad solar de gran magnitud, como aquel de 1859. Para el especialista, "la actividad solar tiene un ciclo de 11 o 12 años, por lo que en este momento tendríamos que estar yendo hacia un incremento de actividad, pero posiblemente no sea el máximo".
Quienes prefieren adoptar las teorías apocalípticas sostienen lo contrario. Afirman que en 2011 el sol está en vísperas de un proceso similar al de aquellos días, constituyen foros en Internet que brindan un "pronostico solar" diario, se obsesionan con las diferentes manchas solares y se centran en la cadena de acontecimientos nefastos que tendrían lugar a causa del "efecto mariposa".
Aseveraciones de que la tormenta "puede devolver a la civilización a la Edad Media" o que directamente "acabará con la tecnología", blogs que animan a confeccionar trajes de protección y, por las dudas, almacenar alimentos en caso de que la sucesión de eventos deriven en una catástrofe. Sitios web que suelen estar ilustrados con fotografías de personas con máscaras antirradiación.
Todos, se supone, vieron el film "2012", relacionan la actividad solar con los tsunamis, los tornados, la repentina activación de los volcanes y están al tanto del fin del mundo que, se presume, anuncia el calendario maya para el año próximo. "Todo esto tiene gran parte de fantasía. Existe la historia y se habla en las películas, pero no hay fundamento científico válido", sostiene Machado.
Tanto fatalismo suele generar el efecto contrario en una parte de la ciudadanía, que vislumbra el tema como el producto de mentes fabuladoras. O que se trata del nuevo Y2K, aquel desastre informático que, se suponía, iba a sobrevenir en el año 2000 cuando los sistemas no pudieran registrar el arribo del nuevo siglo.
El tema seguirá estando en la agenda de científicos, curiosos e irá ganando espacio en los medios a medida que se acerque la fecha del posible fenómeno. Mientras tanto, la incógnita dejará espacio a nuevos estudios, así como a teorías y especulaciones diversas. Lo inevitable es que, con sus beneficios o perjuicios, lo que ocurra en la atmósfera solar tendrá repercusiones en nuestro planeta. Como reitera Machado, a modo de resumen, en definitiva "nosotros dependemos del sol".
Dejá tu comentario