5 de febrero 2004 - 00:00

Liberaron al padre de Jorge Rodríguez

Un eficaz operativo de la Policía de la provincia de Buenos Aires en una quinta en San Andrés de Giles permitió liberar a primera hora de ayer a Ernesto Rodríguez (a la der. en la foto) de las manos de sus captores, tras 43 días de secuestro. Fue clave un dato brindado por un ex presidiario al diputado Mario Cafiero, quien se lo transmitió a Felipe Solá. Dos integrantes del grupo Halcón resultaron heridos (uno de ellos grave) luego de un intenso tiroteo con los secuestradores. Dos delincuentes murieron y cuatro fueron detenidos. El accionar policial, más el buen trabajo de dos fiscales. permitió que Rodríguez (padre del empresario Jorge Rodríguez) fuera liberado sin previo pago de rescate, lo que podría marcar un quiebre en la industria del secuestro. Trae alivio dentro de tanta inseguridad que se vive hoy en el país. Sobre todo, si se suma al rescate logrado por efectivos federales el último lunes de la esposa de un funcionario de la AFIP.

Liberaron al padre de Jorge Rodríguez
Fueron 43 días de cautiverio para el padre del empresario Jorge «Corcho» Rodríguez. Alimentado a pan y agua, y sufriendo torturas físicas y psíquicas. Ayer, en un gran operativo de la Policía Bonaerense, fue liberado en una precaria finca de la localidad de San Andrés de Giles en donde se encontraba atado a una cama, amordazado y con los ojos vendados. En el lugar se produjo un intenso tiroteo entre los secuestradores y los efectivos, que terminó con dos policías heridos (uno de gravedad), dos delincuentes muertos, y cuatro detenidos. Según el médico que lo atendió, Ernesto Rodríguez, de 74 años y con problemas cardíacos, se encontraba en «perfecto» estado de salud. Un dato positivo: no hubo pago de rescate.

Eran cerca de las 6.20 cuando unos 60 efectivos del grupo Halcón y de la DDI de La Matanza (a cargo del comisario inspector Sergio Vargas) rodearon el predio de seis hectáreas ubicado en el Kilómetro 96 de la Ruta 7 en San Andrés de Giles, a unos 100 kilómetros de la Capital Federal, y al que se puede acceder mediante dos entradas.

• Policías heridos

Los policías irrumpieron en la casa principal divididos en dos grupos, por el frente y por detrás de la vivienda. Mientras tanto, un tercer equipo se dedicó a allanar las casas que se encontraban en un radio de 500 metros. Los policías fueron recibidos con disparos de armas largas por parte de los secuestradores que tenían a Rodríguez padre desde el 23 de diciembre último.

En el tiroteo, dos integrantes del grupo Halcón, el suboficial Marcelo Andrés Gómez y el sargento Francisco Ríos, resultaron heridos. El primero se encontraba grave por un balazo recibido en uno de los miembros superiores, y ayer fue operado en el Hospital Churruca. En el caso de Ríos, los proyectiles dieron en su chaleco antibalas por lo que las lesiones fueron leves. Allí además fueron detenidos cuatro personas pertenecientes a la banda de secuestradores, mientras que otros dos fueron abatidos (ver aparte).

En un gallinero precariamente construido con ladrillo y techo de chapa, rodeado de malezas y árboles, y ubicado a 50 metros de la casa principal desde donde disparaban los secuestradores, estaba Ernesto Rodríguez atado a una cama, amordazado y con los ojos vendados. «¿Dónde está mi hijo?», preguntó el hombre, que tenía la barba crecida, a los primeros efectivos del grupo Halcón que llegaron a él. Agradecía a Dios y a los propios policías su liberación. El aspecto de Rodríguez era de un desmejoramiento lógico para una persona (sobre todo un mayor) que pasó un cautiverio de 43 días, a quien le daban de comer pan y agua, según explicó su hijo.

Una vez realizado el operativo, a bordo de un BMW azul oscuro con vidrios polarizados, llegó «Corcho» Rodríguez, quien luego de conversar con su padre y saludar a los policías que actuaron en el rescate, subió a Ernesto al vehículo, y acompañado por un patrullero policial se dirigió hacia la sede de la Unidad Fiscal Antisecuestros ubicada en San Isidro, a cargo de Jorge Sica y Pablo Quiroga, quienes investigan el caso
. Ernesto Rodríguez brindó declaración y luego fue sometido a una revisión médica. De allí partió pasadas las 14.30 acompañado por el doctor Alfredo Cahe y su mujer, Irma.

Al conocerse la liberación de Rodríguez padre, el gobernador bonaerense,
Felipe Solá, y el ministro de Seguridad provincial, Raúl Rivara, precisaron que no se pagó rescate por el hombre. Esto luego fue confirmado por el fiscal Sica en la conferencia de prensa ofrecida por la tarde junto a Quiroga y a «Corcho» Rodríguez.

• Agradecimientos

Ante los periodistas, el funcionario judicial especificó que «no hubo pago ni intento de pago de rescate», algo que recalcó en varias oportunidades. Incluso el hijo de la víctima aseguró que jamás pensó en pagar ningún monto, y que asumía los riesgos de esa decisión. Jorge Rodríguez dijo que su padre sufrió torturas físicas y psicológicas, que era alimentado a pan y agua, y que perdió más de 10 kilos debido a las condiciones infrahumanas en que se encontraba. Además, reveló que la víctima estuvo esposada a una cama y hacía sus necesidades en una tambor de 20 litros. En medio de la conferencia, Rodríguez agradeció «a la fiscalía, a las policías Bonaerense y Federal, al ministro de Justicia, Gustavo Béliz; al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y al presidente, Néstor Kirchner, porque se preocuparon por el tema. Sin embargo, el ex novio de Susana Giménez, dijo: «No quiero agradecerle especialmente al gobernador Solá, que hasta el día de hoy no se comunicó conmigo ni con ningún integrante de mi familia».

El doctor Cahe informó que Rodríguez deberá permanecer al menos 48 horas en observación, por lo que ayer quedó internado en una clínica de la calle Paraguay al 3100. El médico explicó además que los raptores si bien le proporcionaban la medicación a la víctima por sus problemas cardíacos, lo hacían en forma irregular y no diaria como debía ser.

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