El empresario farmacéutico Néstor Osvaldo Lorenzo declara como testigo.
El empresario Néstor Lorenzo, dueño de la droguería San Javier e imputado en el caso de la denominada "mafia de los medicamentos", declaró en los Tribunales de Mercedes como testigo en la causa en la que se investiga el triple crimen de General Rodríguez, informaron fuentes judiciales.
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"Ratifiqué lo que vine a declarar hace un año con la fiscal que atendía el caso en ese momento. A Forza lo conocía del mercado (de los medicamentos) y no había ninguna deuda con él", expresó Lorenzo a la prensa, tras aclarar que en esta causa es testigo y que no tiene "nada que ocultar".
Lorenzo fue citado por el fiscal de investigaciones complejas de Mercedes, Juan Bidone, a cargo de la investigación de los asesinatos de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina.
La semana pasada, Bidone tomó la decisión de citar a declarar a Lorenzo aunque su nombre había surgido hacía meses ya que estaría vinculado comercialmente, a través de su droguería San Javier, con otros empresarios mencionados en el expediente a quienes en la jerga de ese ambiente se denomina "drogueros".
En ese sentido, el juez federal Norberto Oyarbide, quien investiga la supuesta "mafia de los medicamentos", dijo por entonces que la droguería San Javier había realizado ventas que fueron entregadas por Baires Med, vinculada con Forza.
El magistrado admitió luego que podía haber una relación entre la causa a su cargo y la del triple crimen, ya que el viernes último Mariel Izquierdo, viuda de Ferrón, declaró ante él sobre la relación de su marido y Juan José Zanola, titular de la Bancaria, cuya obra social es el eje de la investigación de la denominada "mafia de los medicamentos".
Forza, Ferrón y Bina desaparecieron el 7 de agosto de 2008, cuando, aparentemente, fueron a una reunión de negocios y luego los llevaron engañados para la zona de General Rodríguez.
Horas después, los vehículos de Ferrón y Forza fueron hallados abandonados en Capital Federal, en tanto que el 13 de agosto los tres cadáveres aparecieron baleados en un zanjón, cerca de la ruta 5, a la altura de General Rodríguez.
Por el triple crimen aún no hay imputados, y respecto del móvil, las pistas apuntan a la actividad comercial de las víctimas que se dedicaban al rubro de los medicamentos y droguerías, así también a la presunta provisión de efedrina a narcotraficantes.
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