Lula asistió al carnaval de Río

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Las "escolas" de samba de Río de Janeiro culminaron la primera jornada de su deslumbrante concurso, bajo la atenta mirada del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

"Maravilloso", calificó el mandatario al desfile, en la primera vez que asiste al Sambódromo a ver personalmente la celebración desde que asumió en enero de 2003.

Lula luego respondió "si Dios quiere" cuando un periodista le preguntó si volvería el próximo año al "Sambódromo" de Río, donde 12 escuelas de samba pelean el título de campeona.

La presencia de Lula, vestido con camisa blanca y sombrero panamá, y acompañado por su esposa Marisa, transcurrió en medio de risas y alegría, sin incidentes destacados, como el ocurrido con el último presidente que asistió al Sambódromo.

En 1994, el entonces mandatario, Itamar Franco, fue fotografiado desde debajo del palco al lado de una modelo que, sin que lo pudiera percibir, no usaba ropa interior.

Lula permaneció en el palco del Gobierno de Río de Janeiro en el sambódromo hasta casi la salida del sol junto a gobernadores; el alcalde de Río, Eduardo Paes; ministros y otras autoridades.

Su esposa Marisa descendió varias veces a la Avenida Sapucai, donde se desarrolla el desfile, para conversar con miembros de las escolas de samba, que tienen casi 4 mil integrantes y despliegan un esplendoroso espectáculo de música, danzas y enormes carrozas alegóricas.

"Maravilloso, me encantó", dijo a periodistas la primera dama, que obligó a un esfuerzo extra de la guardia de seguridad en el Sambódromo, con capacidad para 70 mil espectadores y constituido por tribunas y palcos que flanquean la avenida.

Lula, quien saludó reiteradamente el paso de las seis escuelas de samba que desfilaron en la primera jornada, alertó luego contra los excesos de bebida durante los festejos.

"No queremos que las personas no beban. Si quieren beber, que beban con responsabilidad y no manejen", dijo en su programa semanal de radio "Desayuno con el Presidente".

"Es eso lo que queremos, que la gente beba socialmente, lo suficiente para divertirse y nunca para quedar violentos ni para tomar el volante bebidos", agregó.

En el Sambódromo, el mandatario saludó a Neginho, intérprete de la escuela Beija-Flor, que reconoció es su preferida, quien padece cáncer pero de igual forma completó el extenuante desfile y se casó en el Sambódromo.

"El presidente Lula es mi amigo, canté en todas las campañas que hizo", dijo Neginho, quien participa de los festejos hace 34 años y es una de las figuras más reconocidas del Carnaval de Río.

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