Cristian Leonardo Ledesma Méndez fue detenido en el partido bonaerense de Avellaneda, tras estar sospechado de ser el autor material del incendio en una casa de Merlo, donde murieron carbonizados un matrimonio y seis pequeños.
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Fuentes policiales anticiparon a Noticias Argentinas que Ledesma Méndez fue interceptado en la localidad de Villa DOmínico cuando era buscado por unos 800 policías bonaerenses de distintas brigadas, encabezados por el jefe de la fuerza, comisario general Hugo Matzkin.
El sospechoso de provocar la masacre es trasladado en estos momentos a la Jefatura Departamental Merlo, donde se esperaba una conferencia de prensa de Matzkin para dar mayores detalles sobre la detención.
Más temprano, la Justicia de Morón pidió la captura nacional e internacional del principal sospechoso de la masacre de Merlo en la que ayer murieron ocho personas en un incendio.
La medida fue solicitada por el fiscal Sergio Di Leo y aceptada por el juez de Garantías 4 de Morón, Alfredo Meade, que declaró en "rebeldía" al imputado luego de que no fuera hallado durante la jornada en ninguno de los lugares donde habitualmente se lo veía.
Fuentes judiciales precisaron a Télam que la carátula de la causa es "homicidio agravado, por haberse cometido con un medio idóneo para causar un peligro común y por resultar la víctima mujer, cometido por violencia de género y homicidio agravado por el medio idóneo para causar un peligro común reiterado con pluralidad de víctimas, todos ellos en concurso real entre sí".
En tanto, las ocho víctimas fueron veladas en la cochería "Echeverri" de Parque San Martín y luego sus restos fueron inhumados en el cementerio Santa Mónica, de Merlo. Al sepelio, asistió una comitiva de docentes de la Escuela Pública 30 del barrio "El Pericón", donde vivían las víctimas, que despidió a los alumnos y dio sus condolencias a la familia en nombre de la institución.
Fueron saliendo de la cochería los ocho féretros pertenecientes a María Karina Flamenco (38); su actual pareja, Gastón Olivera (31) y los seis hijos de la mujer: Ian (4), Nayla (5), Alejo (6), Sakira (10), Briana (11) y Yael (13).
Los ataúdes fueron subidos a los coches de traslado en medio de aplausos y el reclamo de que se detenga al único sospechoso. La caravana fúnebre, de unos 400 metros, incluyó autos, motos, bicicletas y micros y atravesó varias calles donde los vecinos aplaudían y coreaban "Justicia, Justicia" y "Que atrapen al asesino pronto".
La masacre ocurrió ayer en una precaria vivienda de siete por cuatro metros ubicada en las calles Iwanowski y Larsen, del barrio El Pericón de Merlo, cuando cerca de la 1 la casa comenzó a incendiarse.
Según el resultado de las autopsias, toda la familia murió por inhalación de monóxido de carbono y los primeros estudios establecieron que el fuego se inició en una cama cucheta, y como ésta estaba pegada al único ventiluz de la vivienda, sospechan que fue encendida desde afuera con un encendedor o fósforo.
Méndez fue mencionado desde el inicio de la investigación como sospechoso, ya que según declararon familiares y vecinos de las víctimas, vivía acosando y amenazando a su ex mujer por haber vuelto a convivir con Olivera.
El imputado tiene una denuncia por maltrato, radicada el 7 de marzo en la comisaría de la localidad de Parque San Martín y Karina le temía tanto que cerraba su casa con candado.
Hace unos años, la mujer se había separado de Olivera y tuvo una relación con Méndez de la cual nació su sexto hijo y luego se distanció. Debido a las constantes amenazas, Olivera volvió hace tres meses a vivir con ella, lo cual aparentemente enfureció a "Memo".
"El gritaba a los cuatro vientos `Si no sos mía, no sos de nadie`, los voy a matar", denunció una vecina, y detalló que la ex pareja entraba a la casa por detrás, la cascoteaba y luego sacaba a la mujer de los pelos.
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