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17 de septiembre 2009 - 09:03

Mujer israelí de 99 años murió y dejó 1400 descendientes

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Una vida de 99 años y 1400 descendientes
En Jerusalén, una mujer fallecida a los 99 años dejó una prole de 1.400 descendientes, entre hijos, nietos, bisnietos y tataranietos.

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Se trata de Rachel Krishavsky, una abuela perteneciente a la corriente ultra-ortodoxa del judaísmo, que murió en Jerusalén, según informa el diario "Yediot Aharonot".

Esta "superabuela" judía se casó a los 18 años con un primo suyo, Itzhak, ya fallecido, y como manda la tradición ultra-ortodoxa, ambos cumplieron con su cometido trayendo al mundo un total de once hijos: siete varones y cuatro mujeres.

Krishavsky educó a sus descendientes en línea con la idiosincrasia judía en la que los niños son considerados una "bendición", ideal que sus hijos adoptaron al pie de la letra porque le dieron 150 nietos.

Los nietos siguieron la tradición familiar de ahondar en la procreación y le trajeron al mundo no menos de un millar de bisnietos, que tampoco defraudaron a la abuela Krishavsky y que a día de hoy suman en total cientos de bisnietos y tataranietos.

La matriarca del clan falleció "en medio de un mar de descendientes a su alrededor", describe el rotativo israelí, una descendencia difícil de estimar, según los propios familiares.

"Nuestra valoración es que somos unos 1.400 porque cada uno en su generación fue bendecido con muchos niños", manifestó al diario uno de los nietos de Krishavsky.

Pese a que esta prolífica mujer llevó una vida larga y dichosa, su familia lamenta su pérdida y la recuerda en su lugar de residencia junto al popular mercado de Majané Yehuda de Jerusalén.

"Mi abuela fue toda su vida una mujer devota de Dios y su puerta siempre estuvo abierta a todos los sin-techo y pobres que buscaban comida en el mercado", declaró uno de sus cientos de nietos.

"Conocía a todos sus descendientes y se sabía de memoria el libro de Salmos. Hasta hace dos años participaba en todos los eventos familiares, fueran tristes o alegres", agregó.

"Estamos tristes por su muerte, pero también felices y orgullosos por lo que consiguió en su vida y porque era una santa", apostilló.

Los numerosos miembros de la familia pertenecen a las distintas corrientes dentro de la ultra-ortodoxia judía.

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