Como desde hace 317 años, una multitudinaria peregrinación celebró la Fiesta del Señor y del Milagro.
Una multitud se congregó hoy en la capital salteña después de peregrinar nueve días desde distintos puntos del país para celebrar la Fiesta del Señor y del Milagro, la más tradicional y antigua de las expresiones de la religiosidad popular argentina.
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Como desde hace 317 años, los salteños renovarán esta tarde su compromiso religioso, cuando, desde la Catedral Basílica, en la Plaza 9 de Julio, la multitud acompañe por las calles de la ciudad las imágenes de los patronos hasta el pie del monumento a Güemes, a diez cuadras de la iglesia mayor.
"Hace más de 300 años hubo un sismo que destruyó totalmente la vieja ciudad de Esteco, la primera capital de Salta, y el hecho se grabó a fuego en la memoria del pueblo que desde ese momento prometió fidelidad a sus patronos y expresar su fe con una procesión cada año", dijo Diego Ortega, un vecino que presta su casa sobre uno de los accesos de la ciudad para recibir a los fieles.
Fuentes del Ministerio de Turismo salteño estiman que para esta tarde la celebración contará con más de 400.000 personas en el acto central y en la procesión, el momento de mayor participación popular y fervor religioso.
Las escuelas, sindicatos y otros centros comunitarios de la ciudad se abrieron durante toda la semana para recibir y alojar a los peregrinos provenientes de San Antonio de los Cobres, San Carlos, La Viña, Animaná e incluso de Iruya, a más de 400 kilómetros de la capital Salta, desde donde partieron a pie hace nueve días