Prófuga durante 8 meses, fue detenida en mayo de 2010.
La modelo colombiana Angie Sanclemente Valencia, quien comenzó a ser juzgada por intento de contrabando de drogas a España, aseguró que no es una narcotraficante y que se mantuvo prófuga casi ocho meses porque sus defensores anteriores la asustaron con lo que podía ocurrirle en prisión.
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"No vine acá (a Argentina) a delinquir, no soy ninguna narcotraficante", expresó Angie a los jueces del Tribunal Oral en lo Penal Económico 3, a quienes explicó además que un abogado le "ofreció salir caminando del país" y ella no lo hizo, mientras que otro la asustó con que en la cárcel la iban "a violar y rapar la cabeza", por lo que se mantuvo prófuga.
Valencia se quebró en varias oportunidades durante su declaración ante el Tribunal Oral Penal Económico N° 3, que la juzga como "partícipe necesaria" de una banda que el 13 de diciembre de 2009, y por medio de una "mula", intentó sacar del país 55 kilos de cocaína rumbo a México en dos maletas.
Junto a Angie y su novio argentino están siendo juzgados el tío de éste Daniel Monrroy, el venezolano Gustavo Páez, María Noel López Iglesias (la "mula"), el novio de esta última, Ariel Letizia; y Micaela Sansolare.
La audiencia comenzó por la mañana de ayer y ni bien Angie Sanclemente ingresó esposada a la sala del séptimo piso de Comodoro Py, su mamá Yaneth intentó impedir sin éxito que reporteros gráficos le sacaran fotos a su hija.
Incluso, Yaneth pidió al Tribunal que impida que se saquen fotos en la antesala pero no lo pudo evitar, y por ello amenazó hasta con "matar" a quien retratara a su hija, quien estuvo sentada en la audiencia junto con su novio y su amigo el Venezolano Páez. "No vine para delinquir, vine aquí para casarme. No soy una narcotraficante, no necesito y no me interesan los negocios sucios", aseguró Angie al comenzar su indagatoria ante el Tribunal, y estalló en llanto.
Fue cuando recordó que había viajado desde México a la Argentina el 7 de diciembre de 2009, para reunirse con su novio Nicolás, quien había viajado un mes antes porque el tío de éste, Monrroy, le había ofrecido un negocio relativo a la exportación de cueros que iba a ser "rentable", según dijo.
"Llegamos aquí y empezaron las problemas", señaló Angie, quien contó que en los primeros días de estadía en la ciudad de Mar del Plata, su novio actuó de un modo extraño, volviendo a la casa por la madrugada, ante lo que ella pensó que se estaba viendo con otra mujer.
Luego de ello, Angie reconoció saber que su novio "no estaba en algo lícito" pero que no sabía que se trataba de drogas: "no pensé que Nicolás iba a estar involucrada en algo como ésto, era un chico bueno...", expresó.
A Angie su novio le decía que "era una boludez" y el tío de éste que no se metiera, que "no era una cosa de mujeres". Al explicar por qué había llamados entre su celular y el de Monrroy, la modelo contó que al venir a la Argentina el equipo Nextel de Gualco "se bloqueó" y por eso ambos utilizaban el de ella.
Incluso, contó que su novio le pidió en una oportunidad que ella se comunicara con Monrroy y hasta le escribió lo que tenía que decirle: "no lo podía dejar sólo con todas estas cosas, me pidió que hiciera una llamada porque tenía el teléfono intervenido", dijo la modelo, quien durante el juicio recibió besos, guiños y hasta caricias por parte de Gualco, pero también alguna muestra de cariño por parte del venezolano Páez.
"Yo hice la llamada a sabiendas de que iba a tener problemas, no lo podía dejar sólo", añadió. Al poco tiempo se enteró que "cayó preso" el venezolano Páez, y luego su novio, que por eso decidió viajar desde Mar del Plata a Buenos Aires para visitarlo en una comisaría pero que no pudo porque estaba incomunicado.
Cuando quiso visitarlo días más tarde, dijo que una abogada que le presentó Monrroy le comunicó que había una orden de captura en su contra y por consejo de ella no se presentó ante la Justicia, hasta que fue detenida en un hotel de Palermo en mayo del año pasado.