ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

12 de diciembre 2007 - 00:00

Novelesco robo en La Plata

ver más
Una banda de boqueteros entró por los techos de una empresa metalúrgica ubicada en un barrio platense y después de recorrer todo el predio se llevó 20 mil pesos que estaban destinados al pago de sueldos y aguinaldos del personal.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

En un golpe donde los delincuentes tuvieron todos los detalles en cuenta: evitaron que los sensores de la alarma se activaran con su entrada a la fábrica y luego desconectaron el dispositivo principal de la alarma, que les permitió que no fueran descubiertos. Tras concretar el robo, los delincuentes lograron escapar con el dinero sin que fueran vistos.

«Para evitar que se activen los sensores que están instalados en todo el depósito, esta gente (por los autores del robo) hizo un agujero en el techo y, desde ahí, bajó hasta las oficinas. Luego arrancaronel dispositivo de la alarma y robaron alrededorde 20.000 pesos de sueldos y aguinaldos del personal.

Es obvio que actuaron profesionales, que conocían muy bien el lugar», dijo Federico, uno de los empleados de la empresa metalúrgica. El saqueo, que se habría producido durante la madrugada, fue descubierto por las personas que se presentaron a trabajar en el comercio situado en la localidad de San Carlos, cercana a la ciudad de La Plata.

De acuerdo con lo expresado por el empleado, lo primero que hicieron los desconocidos para acceder al depósito fue realizar un agujero en una de las láminas que cubren los fondos. Desde ahí trataron de calcular a qué altura del techo debían efectuar la siguiente perforación, a fin de descender hastala planta alta de las oficinas donde estaba guardado el efectivo.

Luego subieron a los techos y recorrieron al menos 50 metros hasta que llegaron al punto donde finalmente concretaron la perforación. «Por lo que pudimos ver, aparentemente (los delincuentes) calcularon mal e hicieron el agujero unos metros más abajo de lo que habían planeado. Entonces se les dificultó poder bajar hasta las oficinas, porque la altura es muy grande. Por eso volvieron a cortar las chapas», recordó Sergio, un empleado de la metalúrgica.

Un hecho con características similares ocurrió con pocos minutos de diferencia, en una fábrica de helados ubicada a escasas cuatro cuadras de la metalúrgica. Al igual que en el otro caso, los presuntos autores huyeron con el botín.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias