No se le conocían a Néstor Kirchner preferencias y gustos que exhibe ahora que tiene domicilio laboral en Puerto Madero. Se hizo un habitué de los almuerzos en el Hotel Faena, adonde concurrió el último jueves, por ejemplo. El lugar está a escasos metros de su oficina y allí asiste con colaboradores o invitados de ocasión. Totalmente desconocido puede admirar la decoración de Philippe Starck, semidecadente, lúgubre, los unicornios blancos y la cocina contemporánea con esferificaciones, espumas y aires. Se desconocía que estas cualidades figuraran en el manual de gustos de los Kirchner.
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