La Cámara Nacional de Casación ordenó una extracción compulsiva de sangre a un imputado de violación portador de HIV para confirmar la existencia de la enfermedad, que actuaría como agravante a la acusación en su contra.
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La decisión fue adoptada por el máximo tribunal penal de la Argentina, al entender que debe aplicarse el `derecho a la verdad` en relación "con el deber del Estado de investigar, prevenir y sancionar y el derecho de las víctimas, sus familias e incluso, de toda la sociedad, a conocer la verdad de lo sucedido a través del acceso a la Justicia".
El fallo fue firmado por la sala II del máximo tribunal penal del país integrada por los camaristas Alejandro Slokar, Liliana Catucchi y Pedro David.
Los jueces destacaron además que "no puede soslayarse que el hecho investigado es un hecho de violencia contra la mujer" en el marco de la Convención Interamericana para "prevenir, sancionar y erradicar la violencia" de género.
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