23 de febrero 2007 - 00:00

Otro asalto a un country en Pablo Nogués

Un matrimonio, dos de sus hijos, dos amigos de éstos y la empleada doméstica de la familia fueron tomados como rehenes y reducidos por delincuentes que entraron a robar a una casa de un country, ubicado en la localidad bonaerense de Pablo Nogués, de donde huyeron con 10 mil dólares y 3 mil pesos.

Durante el robo -que se convirtió en un nuevo episodio de violencia registrado dentro de los límites de un country- el jefe de la familia fue amenazado por los delincuentes, quienes le colocaron el caño de un revólver en la cabeza para exigirle más dinero.

Al final, tras buscar infructuosamente una caja fuerte que sospechaban que había dentro de la casa, los delincuentes huyeron con el dinero en efectivo, una computadora personal, dos alianzas y una agenda electrónica.

Según se sospecha, escaparon por los fondos del country, por un sector que se comunica con la autopista Panamericana por medio de un arroyo, mientras que ninguno de los custodios de la empresa de seguridad que se encarga de vigilar el country advirtió lo sucedido.

"Lo que vivimos fue terrible, fue espantoso. No se lo deseo a nadie", afirmó el jefe de la familia asaltada, el contador Matías Brea, de 45 años.

A lo largo de todo el tiempo que se extendió esta situación -una hora, según la denuncia de las víctimas-, los rehenes estuvieron atados de pies y manos y fueron obligados a permanecer boca abajo.

El hecho, que se conoció esta mañana luego de que fuera publicado por un diario porteño, ocurrió el martes pasado, pocos minutos después de las 20:00, en el country Olivos Golf Club, situado en el kilómetro 32 del ramal Pilar de la ruta Panamericana, en Pablo Nogués, partido de Malvinas Argentinas.

Según se señaló, los ladrones, que actuaron con "suma profesionalidad", decidieron irse cuando Brea logró convencerlos de que en su casa no había ninguna caja fuerte, la cual habían buscado minuciosamente.

Los ladrones irrumpieron armados en la casa de la familia Brea y por lo menos eran tres sujetos: uno estaba vestido con ropa de similares colores a la de una empresa de seguridad.

"Apenas entraron en mi casa se cubrieron los rostros con capuchas", señaló el contador al dar cuenta de los hechos.
Contó que todo el tiempo los ladrones, a los gritos y con maltratos, preguntaban dónde estaba la caja fuerte. "Estaban convencidos de que tenía una caja fuerte escondida en algún lugar de la casa", señaló.

Según se indicó, los ladrones revolvieron toda la vivienda.

Estaban desesperados buscando la supuesta caja fuerte y a Brea "le apoyaron el caño de una pistola calibre 9 milímetros en la cabeza.

Querían que dijera dónde estaba el cofre. Hasta amenazaron con llevarse secuestrado a uno de sus hijos".

"Esto le puede pasar a cualquier persona que vive en este inseguro conurbano bonaerense. Vivimos a la buena de Dios", afirmó Brea.

El contador señaló que logró convencer a los ladrones de que en la casa no había ninguna caja fuerte. "Después de una hora se dieron cuenta de que no les mentía. Les dije la verdad. Lo de la caja fuerte no era cierto", agregó.

"En un principio se querían ir conmigo para así poder salir por el acceso principal del country. Pero después desistieron de esa idea", recordó el contador.

El automóvil lo dejaron abandonado cerca de la cancha de golf de 27 hoyos que tiene el country. Por allí hay un arroyo que se comunica con la Panamericana, y escaparon por esos fondos.

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