31 de agosto 2007 - 00:00

Otro día de demoras en subtes mientras crece interna gremial

Reinó el mal humor entre los pasajeros.
Reinó el mal humor entre los pasajeros.
Los usuarios del subterráneo debieron soportar ayer otra jornada complicada en el servicio, con demoras en las diferentes líneas en las horas pico de la mañana y la tarde, lo que provocó trastornos de todo tipo y un generalizado malhumor.

Las demoras, según indicaron voceros de la empresar Metrovías -concesionaria del subterráneo-, se debió a una protesta gremial que llevan adelante los trabajadores.

Los delegados de base están enfrentados con la conducción de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), y desde la gremial se estudian sanciones para los que impulsan las medidas de protestas.

Por la mañana de ayer los usuarios del subte, quienes en su gran mayoría utilizan ese medio de transporte para asistir a sus trabajos, debieron padecer las consecuencias de las demoras que se registraron en las líneas C y D.

Por la tarde, la situación siguió siendo caótica para el regreso de los trabajadores, con demoras en las líneas B, C y E, mientras que las líneas A, D y el Premetro funcionaron normalmente.

En la línea B las demoras -según indicó Metrovías- fueron de cuatro a cinco minutos, en la C alcanzó los cuatro minutos y en la E se estiró de cinco a seis.

Todas las demoras, indicaron voceros de la empresa, se debieron al "conflicto gremial", que mermó el normal rendimiento de las prestaciones desde las 18:00.

Jorge Méndez, delegado de la Línea D, justificó las medidas de fuerza que los últimos días provocaron interrupciones y demoras en los servicios al advertir que ellos hicieron "denuncias por las fallas groseras en varias unidades, excedidas en kilometrajes".

"La gente va a seguir viajando como de costumbre: mal", sostuvo el dirigente sindical, quien destacó que sólo sacarán al servicio las unidades "que estén en condiciones".

El gremialista puso de relieve la grave situación por el incorrecto mantenimiento de los trenes y señaló que se está ante un eventual "Cromañón" en la red -en alusión a la tragedia ocurrida en el boliche del barrio de Once, que causó 194 muertes-, al tiempo que acusó a la concesionaria de estar haciendo un "sabotaje".

Además, Méndez reconoció que la conflictiva situación se intensificó por un enfrentamiento sindical entre los delegados y la Unión Tranviarios Automotor, el sindicato "madre".

"Ese enfrentamiento nosotros nunca lo escondimos. Existe un enfrentamiento con la conducción del sindicato. Somos delegados de base y acatamos lo que deciden los trabajadores. Ellos no, tienen verticalismo. Está claro que pensamos distinto", puntualizó.

Ante esta postura, el sindicato elevó al Tribunal de Faltas interno "las pruebas del comportamiento de los delegados de subterráneos", por lo que un Congreso "los sancionará seguramente con la expulsión del sindicato", aseguraron fuentes de la entidad gremial.

Un comunicado de la conducción nacional de la UTA calificó a los delegados como "fabricantes de rumores" y afirmó que "el trabajo contra el gremio se terminó porque se agotó la nafta de la tolerancia", por lo que sería "mucho mejor que estén afuera".

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