3 de noviembre 2006 - 00:00

Otro hijo de Moyano ayer tomó autopistas

Casi no haría falta un ADN para determinar que Facundo Moyano es hijo de Hugo y hermano de Pablo. Se los detecta por la propensión a la acción directa y al desorden. Ayer el hijo menor del secretario general de la CGT cortó el tránsito de las autopistas de acceso a la Capital levantando las barreras de los peajes. El camionero Moyano quiso obsequiarle a este heredero un sindicato de cantores hecho a medida. Hasta que descubrió que, más allá de su talento con la voz, Facundo sólo cantaba en ocasiones familiares. Entonces lo ubicó en el sindicato de empleados administrativos de las compañías constructoras, desde donde el joven pretende controlar a los empleados de peajes. Ayer este hijo de Moyano provocó caos. Formas de ingratitud hacia Néstor Kirchner, quien sostiene a papá Moyano casi como un interventor de la CGT: no quiere irritar al camionero hasta que no llueva gasoil y se levante la cosecha de trigo. El secretario general convocó a sus huestes para que hoy lo viven en la sede de la central obrera.

Con Facundo Moyano a la cabeza, hijo de Hugo, que lidera el Sindicato Unico de Trabajadores de Peajes y Afines, los trabajadores de 19 estaciones de peaje de la Panamericana levantaron las barreras y dejaron circular a los automóviles sin pagar, en reclamo de mejoras laborales. El sindicalista explicó que es necesario que se reconozca que atender las cabinas de peaje «es un trabajo insalubre» porque los empleados «están expuestos a ruidos, bocinazos de los camiones, al humo y constantes vibraciones».

Además, Moyano dijo que los trabajadores tienenque soportar los «insultos» de los automovilistas por el «mal servicio que presta la concesionaria» al no habilitar la cantidad necesaria de cabinas, que debe ser acorde con el flujo de automóviles que circulan en las distintas horas del día.

«La empresa hace oídos sordos a los reclamos», denunció Moyano, quien señaló que -entre otros planteos- piden que se reconozca un plus por antigüedad y que se establezca «una misma remuneración por una misma tarea, como señala la Constitución nacional».

Al respecto, sostuvo que en algunos peajes se requerirían unos cincuenta empleados para prestar «un buen servicio», pero dijo que en muchas estaciones solamente «hay unos veinte».

Ante esta perspectiva, los automovilistas que pasaban por la zona de conflicto se mostraron entre sorprendidos y gratificados por la medida.

Es algo que llama la atención el hecho de que haya manifestantes en los accesos a las estaciones de peaje (porque no es tan usual) pero, a la vez, el hecho de pasar sin pagar el acostumbrado precio, por lo menos en esta oportunidad la situación les hacía esbozar una sonrisa.

Por su parte, el secretario general de la Unión Empleados de la Construcción y Afines ( UECARA), Antonio López, aseguró que «nosotros no tenemos nada que ver. Ya hemos conseguido 21% de aumento, de un plumazo, y quedamos en continuar conversando en febrero o marzo del año que viene».

«Esta es una patota de camioneros. Quieren crear un gremio de peajistas, con el hijo de Moyano al frente. Buscan que los empleados se desafilien y se vayan a ese gremio, que no tiene ni la inscripción. Es una vergüenza», se quejó.

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