Los intentos de estafa dirigidos a jubilados y pensionados son cada vez más frecuentes y pueden empezar con un mensaje, un llamado o un supuesto aviso sobre un trámite pendiente. Frente a esta situación, el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI) mantiene una serie de recomendaciones para que sus afiliados puedan identificar comunicaciones falsas y evitar entregar información sensible.
El organismo tiene una sección de prevención de fraudes en su página oficial, donde indica qué hacer ante una sospecha y cuáles son los canales habilitados para comunicarse. La advertencia también alcanza a los contactos que buscan obtener contraseñas, códigos de seguridad o datos personales. Los afiliados deben verificar siempre el origen de cualquier comunicación antes de responder, abrir un enlace o entregar información.
Qué datos nunca pide PAMI por mensaje o teléfono
PAMI nunca solicita claves, datos bancarios ni dinero para hacer trámites o descargar la aplicación Mi PAMI. Un supuesto representante de la obra social no debería pedir una contraseña para entrar a una cuenta, datos de una tarjeta, códigos recibidos por SMS ni información bancaria con el argumento de gestionar un medicamento, autorizar una prestación, actualizar la afiliación o solucionar un problema administrativo.
La aplicación Mi PAMI es gratuita y solamente debe descargarse desde las tiendas oficiales de aplicaciones. El acceso puede realizarse desde la web oficial de Mi PAMI. Nunca se debe entregar la contraseña a otra persona.
PAMI también recomienda prestar atención a los enlaces recibidos por WhatsApp, correo electrónico o redes sociales. Si un mensaje adjunta un link y no viene de una cuenta oficial, la indicación es no abrirlo. En sus redes sociales, las cuentas oficiales están identificadas con la correspondiente verificación.
Los canales oficiales de PAMI
La comunicación oficial debe ser a través de los canales publicados por el organismo. PAMI cuenta con atención telefónica, canales digitales y oficinas para hacer consultas y trámites. Uno de los canales principales es PAMI Escucha y Responde, mediante el número 138. El propio organismo indica que, ante la sospecha de una estafa, los afiliados pueden comunicarse ahí para recibir orientación.
También está disponible Mi PAMI, donde los afiliados pueden realizar gestiones y consultar información relacionada con sus prestaciones. El acceso requiere CUIL y contraseña. Si una persona tiene dificultades para ingresar, PAMI dispone de mecanismos para recuperar la contraseña sin necesidad de recurrir a terceros.
Otro canal es PAME, el asistente virtual de PAMI. PAME funciona por WhatsApp, pero es importante aclarar que PAMI no puede contactar a los afiliados mediante WhatsApp.
Por eso, si alguien inicia una conversación por esa vía diciendo representar al organismo, la recomendación es desestimar el mensaje y no compartir datos personales ni códigos. La diferencia es importante: una cosa es que el afiliado ingrese voluntariamente a un canal oficial de atención y otra muy distinta que reciba un mensaje inesperado de un número que dice pertenecer a PAMI.
¿Qué hago si me intentan estafar?
Si llega un mensaje que genera dudas, la primera recomendación es no responder ni entregar información. Tampoco hay que hacer clic en enlaces, descargar archivos o instalar aplicaciones siguiendo instrucciones de un contacto desconocido. PAMI recomienda comunicarse directamente con sus canales oficiales cuando existe una sospecha.
De esta manera, el afiliado puede comprobar si realmente existe el trámite, la prestación o el aviso mencionado en el mensaje.
Cuando una persona sospecha que fue víctima de un intento de fraude, PAMI ofrece un canal para recibir consultas y denuncias. El organismo indica que se puede llamar al 138 PAMI Escucha y Responde y también utilizar los canales oficiales de contacto. Si además se entregaron datos bancarios, contraseñas o códigos, es necesario actuar también ante la entidad financiera correspondiente y modificar las credenciales comprometidas.