Los motines en las cárceles se mantendrán hasta semanas antes de las elecciones. Los presos buscarán, de esta forma, presionar a los gobiernos para conseguir conmutaciones de penas e, inclusive, indultos en un año electoral. Anticipan así una estrategia que suelen utilizar todos los diciembres para acelerar su liberación. El estallido carcelario tiene un nuevo fenómeno. Como en Colombia, los penales están dominados por bandas organizadas. Temen motines violentos con muertos y tomas de rehenes. Los especialistas aconsejan declarar la emergencia carcelaria y mudar a los presos a los cuarteles militares.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Los expertos coinciden que el estallido carcelario se venía vislumbrando desde hace una década, pese a lo cual el poder político no instrumentó los mecanismos necesarios para contenerlo. Hoy los centros de detención están superpoblados, con presos viviendo en condiciones de hacinamiento y con bandas muy identificadas liderando los pabellones de reclusos. Informate más
«Esos lugares tienen la infraestructura adecuada. Cuentan con un sistema de cuadras y sus perímetros se adaptan a la vigilancia. Sería la mejor manera de contener a los presos y no violar, como ocurre ahora, sus derechos humanos».
La saturación de presos presenta otras aristas. Las visitas se convierten en un verdadero caos y los guardiacárceles se resisten a realizar las tareas que deberían ser de rutina, esto es: las requisas y el control de detenidos.
Este cambio sociológico obligó a que los presos más viejos sean aislados y que los
Dejá tu comentario