23 de noviembre 2018 - 12:05

Pelos sí o no: cómo se mostrarán los cuerpos del verano

En un contexto de transición y en auge de la movida "unshaved", pueden convivir madres con depilación definitiva e hijas con vello en piernas y axilas. Expertas en estética y psicología brindan su mirada ante un escenario que promete ser diverso.

De cara al verano, la playa promete escenarios más diversos que nunca si de cánones estéticos hablamos. Por un lado, la mujer argentina, históricamente coqueta, puede mostrarse sin vello tras haber pasado por la cera o la maquinita, o bien, haber optado por una opción más duradera como la depilación definitiva. Mientras que otras, tal vez las más jóvenes, puedan sumarse a la movida "unshaved" y optar por no depilarse, por ideales o comodidad. Entonces, este verano es factible encontrarse con familias cuyas madres hayan decidido librarse de los pelos de forma casi permanente y de hijas que los muestran con orgullo.

Pero se sabe también que la depilación no es sólo una cuestión de mujeres, sino que también muchos hombres la eligen por comodidad o para mejorar problemas de piel. Y para las personas que adecúan su género, la temática tampoco es ajena. Por ende, los cuerpos del verano prometen no solo despojarse del abrigo sino también de ciertos prejuicios.

Aunque no se puede ignorar que la mirada del otro se pondrá a prueba otra vez, pero en contexto sombrilla. Existen quienes oponen resistencia a dejarse los pelos e incluso, más allá del género, son muchos quienes aún califican esta elección con la palabra "asco". También están las mujeres más partidarias del "vive y deja vivir", pero que no soportan ver sus piernas peludas. Lo cierto es que por primera vez, una conducta que parecía ser destinada a todas nosotras se cuestiona y las jóvenes llevan la voz cantante. ¿Cómo repercute este tema en el seno familiar? ¿Puede ser causal de peleas entre madres e hijas?

La licenciada en piscología Leticia Tarzi, quien se desempeña en el departamento infanto juvenil del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO), indicó que las normas sociales de estéticas para con las mujeres fueron muy estrictas y rígidas ante la posibilidad de cambios, pero hoy se vive un proceso de transición. "Antes depilarse no se discutía. Hoy la práctica se cuestiona más y es un tema muy presente en las redes sociales. Influencers asociadas a movimientos feministas proponen esta línea. Pero como en toda transición, lo que sucede es que muchas mujeres ideológicamente e intencionalmente adhieren a estos movimientos nuevos, pero es imposible desconocer con lo que fueron criadas, porque las estructuras de pensamiento ya están muy instaladas".

En su experiencia en el consultorio, Tarzi relató que atiende a "muchas pacientes adolescentes muy identificadas con el feminismo, pero que en especial a esta altura del año sienten que no están flacas y se angustian mucho, por más que racionalmente entiendan que es un mandato del patriarcado". Por ende, ocurre una "contraposición entre lo que se cree, los ideales y las emociones configuradas como ideología previa, porque lo social está impregnado en nosotros mismos y en nuestra forma de pensar y de sentir la vida".


Con respecto al tema puntual de la depilación, la psicóloga cree que se está por romper el estereotipo de género de la mujer depilada, su libertad e igualdad, pero va a llevar un tiempo. "Sin duda, vivimos un momento histórico. Cada vez hay más conciencia en educación y crianza con perspectiva de género. Tal vez eso lleve a que en las próximas generaciones las chicas no tengan complejos, trastornos alimentarios y baja autoestima con respecto a la imagen corporal", opinó.


Ante la pregunta de si es factible que la no depilación de una hija pueda llevar a una pelea con la madre, la licenciada opinó: "Entiendo que hay mujeres más grandes que no quieren o pueden dejar a un lado la práctica de depilarse y dicen 'me parece bárbaro lo que hacés, pero a mí me cuesta, soy de otra generación'". Pero si bien esta elección es más difícil de aceptar por los adultos, reconoce que hay detractores de todas las edades.

La doctora María Laura Bramati, médica del servicio de Cirugía Plástica del Hospital Italiano de Buenos Aires quien también se desempeña en el Centro Lasskin de depilación inteligente, opinó que "el panorama en las playas con respecto a la depilación será diverso como lo es en este momento la sociedad argentina" y apreció que "los estándares de belleza han cambiado y se han diversificado de tal forma que todo es válido desde muchos puntos de vista".

Pero para la profesional, se debe rescatar que "la mujer argentina es muy 'coqueta' y en su inmensa mayoría, ellas no quieren tener pelos, no solo por lo visual sino también por lo estético, además de la pulcritud que ello implica y la notable mejoría de la calidad de la piel". Ante la pregunta de si hay una edad en que más mujeres acuden al centro, ella contestó que asisten consultantes de todas las edades.

Por otra parte, cada vez más hombres eligen la depilación con láser. De hecho, el 40% de los asistentes a su centro son varones que adoptan esta práctica "no sólo por comodidad, sino también, cuando se trata de la barba, para disminuir la foliculitis provocada al afeitarse y, en el caso del tórax, por más conveniencia a la hora de vestirse".

• Famosas, influencers y el apoyo adolescente

Una de las principales exponentes de la movida "unshaved" es la instagrammer sueca Arvida Byström. En una oportunidad, en la que realizaba una campaña para una marca de zapatillas, denunció que había recibido infinidad de insultos y hasta amenazas de violación por parte de haters, que manifestaron su intolerancia aún cuando ella posee rasgos considerados hegemónicamente "privilegiados", es decir "un cuerpo blanco, capaz y CIS -abreviatura de cisgénero, término que hace referencia a aquellos individuos cuya identidad de género coincide con el sexo de su etapa de gestación-, con una única característica que no conforma, el pelo de una pierna". Más allá de los detractores, Byström invita a muchas jóvenes a desafiar los estereotipos de género.

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Es que para las nuevas generaciones, en palabras de Tarzi, "este cambio es más sencillo por cómo es evolutivamente la adolescencia, porque ellos de por sí, y por como es el cerebro en esa época, están hechos para transgredir, para oponerse, para cambiar el estatus quo y proponer cosas nuevas".

La psicóloga explicó que los adolescentes necesitan volverse oposicionistas y rebeldes con los ideales de los padres para que puedan lanzarse a formar su propia vida y 'salir del niño'. Además resaltó que en la actualidad, "estamos en un momento histórico en que la brecha generacional entre hijos y padres están muy acentuada por todos los cambios que se dieron con la tecnología y los movimientos de género".

En cuanto a las celebridades, en 1999 se hizo famosa una foto de Julia Roberts en la avant premiere de la película Notting Hill en la que se ven sus axilas sin depilar mientras saluda. Pocos días atrás, la actriz habló por primera vez de aquella aparición hace 18 años y aclaró que lejos de ser una declaración intencionada, se trató de un descuido. "Creo que no calculé bien el largo de la manga y no pensé que tendría que saludar, ni en cómo esa combinación acabaría dejando a la luz ciertas partes de mi cuerpo. No fue una declaración de intenciones como tal, sino más bien una declaración como ser humano de este planeta", explicó Roberts y así mostró, aunque en forma accidental, la aceptación de sí misma.


Crédito: Getty Images

La foto, hoy aplaudida, llegó a provocar distintas reacciones y no faltó quien habló de asco, una palabra que "refiere a una emoción primaria y que es pronunciada por parte de hombres y mujeres, pero que lo que tiene en común con respecto a la depilación es que está identificada con valores patriarcales previos". Incluso la psicóloga advirtió que muchos adolescentes, etapa en la que se piensa a todo o nada, pueden estar totalmente a favor o totalmente en contra.

Pero cómo olvidar la famosa tapa de una revista local con la actriz Maite Lanata, quien interpreta a un adolescente trans Juan, quien había nacido como Juana, en la tira 100 días para enamorarse. En la portada se ve a la joven de 18 años con un sofisticado vestido de tul verde agua y las axilas sin depilar. Y en la entrevista dijo que vive sin prejuicios, que aunque se define heterosexual no descartaría enamorarse de una mujer y que se dejó crecer el vello para construir su personaje, que manifestó su identidad en una escena en que se corta el pelo.

Al respecto, la doctora Bramati, que en su rol de cirujana plástica en el Hospital Italiano realiza operaciones de masculinización del tórax o top surgery, opinó que "la sociedad argentina avanza a una apertura mental lo suficientemente madura como para aceptar y convivir positivamente con las adecuaciones de género que se instalan, más por parte de las generaciones del grupo etario hasta los 30, algo que cuesta más a medida que la edad avanza".




La médica celebra que en Argentina se desarrolle por primera vez el congreso mundial de World Professional Association for Transgender Healthal (WPATH), dirigido a profesionales de la salud abocados a la atención de pacientes transgénero, el que participa contando el feedback de sus pacientes y su práctica diaria.

El tiempo pasa y no sólo cambian las estaciones sino las maneras de ver y aceptar. O la lente con la que todo se mira, más allá de los anteojos de sol. Que el gabinete, la cera y la maquinita sean una elección y no una imposición abre el camino para que los cuerpos, en su diferencia, se echen al sol, sin tapujos. Después de todo, en la arena hay lugar para todos.

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